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martes, 12 de mayo de 2026

Las patéticas artimañas del diputado (y ex locutor) Javier Olivares demuestran una ingenuidad política digna de un principiante.

Otro artículo: De "TÓCAMELA JAVITO" a Diputado. El polémico ascenso de Javier Olivares

No es solo el Cosplay al dictador, ni la ofensa a la diputada Lorena Pizarro en su instagram. 

Además, habría estado involucrado en una riña (en un evento donde NI SIQUIERA LO HABÍAN INVITADO). Finalmente subestimó a la Justicia porque allí deciden no aplicar Prisión Preventiva para las otras personas con quienes se había enfrentado "a combos" (Allí "Javito" trató a la Fiscalía de Garantistas "con los delincuentes").   

Recordemos que Javier Olivares apenas lleva ejerciendo dos meses como parlamentario (Desde Marzo del presente año 2026). 

Resulta impresionante, y a la vez un poco agotador, ver cómo la política nacional se ha transformado en un capítulo eterno de telerrealidad donde el fondo de las leyes importa menos que el impacto de un posteo en redes sociales. El protagonista de este último "baile" es el diputado Javier “Javito” Olivares (42), militante del PDG por el Distrito 6, quien en apenas cinco días ha logrado lo que a otros les toma una carrera entera: unir la provocación ideológica, el clasismo de internet y un bochorno policial que parece sacado de una mala película de enredos. Todo comenzó el pasado jueves 7 de mayo de 2026, cuando Olivares decidió que el Congreso era el lugar ideal para un “cosplay” de Augusto Pinochet. Según él, buscaba que los “viudos de la dictadura” perdieran el miedo, pero en la práctica solo logró reflotar las heridas de un Chile que aún no sana. La reacción de la diputada Lorena Pizarro —hija de una víctima del régimen— fue visceral y lo trató de fascista en su cara, pero Olivares, lejos de debatir como un caballero, se refugió en su teléfono para publicar un meme donde le preguntaba si vendía “parchecuritas”. Esta mofa no es solo un ataque a una colega; es un dardo directo al corazón de la gente humilde que se gana la vida dignamente en las calles y buses. Usar la pobreza como un insulto es, sencillamente, no haber entendido nada de lo que significa representar al pueblo que sale a trabajar temprano cada mañana.    



Ni siquiera sabe ser político.
Si bien en un país libre y democrático no todos comparten tu opinión,
pero la idea de debatir es DISCUTIR SOBRE VISIONES O PROYECTOS
DE PAÍS.
¿¡ Se entiende la diferencia !?
Reafirmando su nueva fe pinochetista en el programa “Sin Filtro” con Gonzalo Feito —una doctrina que hasta 2016 aun era "TABÚ"—, el diputado se blindó en su "libertad de pensamiento". Sin embargo, la memoria de las redes sociales es implacable y en la plataforma X no tardaron en recordarle su pasado en Radio Carolina y aquella frase de “Tócame la caracola Javito” en el programa Super Atómico. Lo que en su momento se vendió como un juego juvenil, hoy es leído con otros ojos por muchos cibernautas, revelando un trasfondo erótico subliminal que, con el traje de parlamentario puesto, se siente bastante fuera de lugar. Pero como el que nace chicharra muere cantando, la verdadera "joya" de la semana ocurrió la madrugada del domingo 10 de mayo en Olmué. Olivares irrumpió a las 00:27 horas en un club deportivo donde, según el comunicado oficial del recinto, no había sido invitado. Lo que terminó en una riña y denuncias de empujones a una mujer fue atribuido por el diputado a un "resentimiento de izquierda". Incluso José Antonio Kast salió a prestarle ropa en X, pero la narrativa se cayó a pedazos cuando el presidente del club, entrevistado por Chilevisión, resultó ser militante de Renovación Nacional. No fue un complot marxista, sino la molestia de gente de trabajo ante un parlamentario que, con solo dos meses en el cargo, ya amenazaba con un altanero “los voy a hacer cagar”, intentando pisotear a medio mundo usando su fuero parlamentario de manera casi infantil.                  




Lo más curioso de este entuerto es la contradicción total de los hechos que algunos asocian a rasgos narcisistas del diputado. Mientras el club deportivo aclara que Olivares llegó tarde, sin invitación y provocando escándalo, él publicó en su cuenta de X que fue agredido por la espalda mientras alguien gritaba: “La izquierda siempre vive”. Esta supuesta orquestación del "ataque zurdo" choca de frente con la realidad de un presidente del club de derecha moderada que simplemente no aguantó la prepotencia a deshoras. Para rematar, este miércoles 13 de mayo, vimos a un Olivares "picado" y frustrado porque la justicia no mandó a prisión preventiva a sus supuestos agresores, tildando al sistema de “garantista”. En el fondo, lo que vemos es a un hombre que confunde el poder con el atropello personal, y que intenta hacer "trabajo legislativo" a la medianoche de un domingo en un club social al que nadie lo llamó. ¿Es este el nivel de representación que buscaba el Distrito 6? Parece que para "Javito" la política sigue siendo un micrófono abierto donde se puede decir cualquier cosa para subir el rating, aunque el costo sea la dignidad de su propio cargo y el respeto hacia los más vulnerables.                                                                                                                          


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jueves, 7 de mayo de 2026

De "TÓCAMELA JAVITO" a diputado: el polémico ascenso de Javier Olivares


Contexto de contingencia:

En la cuenta oficial del diputado PDG ridiculizaron a su par del Partido Comunista Lorena Pizarro, adulterando así una foto casual con mensajes despectivos (que son falsos y MANIPULADOS). 

¿Quién lo viera y quién lo ve, compadre?

De estar pidiendo que “se la tocaran” en las cortinas de la Radio Carolina a sentarse en un escaño de la Cámara de Diputados, la vuelta de la vida de Javier Olivares es de esas que solo este Chile post-moderno nos podía regalar. 

Para muchos que crecimos en los barrios periféricos de Concepción o en las zonas industriales del Bio Bío, rodeados de galpones y un solo mall, el “Javito” era nuestra ventana al brillo de Santiago; nos gastábamos las monedas llamando a larga distancia nacional, rogando que no nos pillaran los viejos por la cuenta del teléfono, solo para salir al aire en la FM HIT.                                                   

 Este 2026 nos pilló con el ex niño símbolo de la televisión juvenil representando al Distrito 6, esa zona del interior de Valparaíso donde el campo y el latifundio mandan, y donde parece haber encontrado el terreno fértil para su nueva faceta bajo el alero del Partido de la Gente. 

Pero como el que nace chicharra muere cantando, Olivares no ha podido con su genio y este mes de mayo se mandó dos numeritos que dejaron a todos de una pieza: primero, un “cosplay” de Pinochet que sacó aplausos en la ultraderecha y ronchas en el PC, buscando que los viudos de la dictadura salgan del clóset sin miedo; y segundo, un meme contra la diputada Lorena Pizarro donde, aprovechando una foto casual, le puso una viñeta preguntando si vendía “parchecuritas”, una mofa directa a la forma más humilde de ganarse el pan que caló hondo en la sensibilidad popular. 

Pero para entender este presente del parlamentario de 42 años, hay que rebobinar la cinta a marzo de 2002, cuando los Millennial íbamos entrando a clases con nuestras zapatillas Skechers y en Chilevisión aparecía un cabro de pelo “corte callampa” y estética “style” conduciendo Tremendo Choque. Eran los tiempos en que competía con Mekano, cuando el Axé de Carambaxé y la “Mayonesa” uruguaya eran el soundtrack nacional para los cabros de liceo que buscaban pasarlo bien en ciudades que no siempre nos acogían.                                           

 



De esa época quedan las manchas: el rumor de que a sus 19 años no fue nada de caballero con una adolescente Maura Rivera, y aquel porrazo épico de un concursante en su estudio que C.Q.C. viralizó hasta el cansancio. Javito no era un intelectual, y él lo sabía; en su era dorada en la FM HIT, entre 1999 y 2007, se lucía con promos donde imitaba a un profesor rancio enseñando filosofía del siglo XVIII para burlarse de los libros, hablándole directo a esa “juventud descarriada” que prefería la Histeria Colectiva antes que estudiar. 

Durante el 2005 estuvo por unos meses, como conductor del programa "Mekano" (Que como muchos recordamos, lo transmitían en la tarde. De Lunes a Viernes). En ese tiempo competía con "Rojo Fama Contrafama", de TVN. 

Esa fórmula de cercanía y “rayado de cancha” la llevó a la Radio Carolina con el Super Atómico, programa que incluso hacía por teletrabajo desde Estados Unidos cuando emigró en 2015 para ser rostro de noticias y corresponsal del 13. Eran los años del “Tócamela Javito”, un slogan sexista que hoy nos parecería impresentable, pero que en esa época de machismo normalizado pasaba piola, muy distinto a lo que le pasó a Karol Dance, quien tras el Estallido Social de 2019 fue borrado del mapa por la cancelación.   


Desde el norte, Javito no solo reporteaba, sino que se quejaba de lo caro que era vivir allá y hasta ninguneaba a Ricardo Montaner tratándolo de “pedante y pesado”. Ya en 2016 se reía de quienes lo trataban de “momio” diciendo que era un término de “su abuelita”, sacándole el poto a la jeringa ideológica que hoy abraza sin pudor.                                                                                      

 

 Su regreso en 2023 lo mostró tal cual: un crítico feroz de la revuelta y un pinochetista confeso, sumándose al club de Alberto Plaza o Patricia Maldonado. Intentó volver a la radio en la Metro FM, pero la política “en serio” parece dejarle más lucas que la radio (en tiempos de crisis de medios).  

Ahora, ¿se acuerdan la presentación del comediante Fabrizio Copano para el Festival de Viña del Mar año 2023? Cuando el humorista recreó la rutina de una persona deprimida y enferma llamando a un programa juvenil de radio, haciendo alusión indirecta a la FM HIT y a Javito Olivares. Allí el artista simuló la voz de un locutor preguntándole como se sentía (a la persona que llamaba por teléfono a los estudios), mientras el auditor dijo que tenía Covid-19. Un choque entre el estado de ánimo bastante optimista del locutor, y la realidad algo triste de quien llamaba a la radio. Copano ridiculizó allí al comunicador, aplaudido por muchos en la Quinta Vergara. 

Javito es el reflejo de esa radio juvenil aspiracional y consumista de la FM Hit, lejos de la onda inclusiva de la 40 Principales; hoy, con un pin de diputado y una dieta envidiable, nos recuerda que en este Chile, el que mejor bailaba en la tele terminó siendo el que más fuerte grita en el Congreso.          


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