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jueves, 5 de febrero de 2026

El adiós de los 40 Principales en Concepción: El fin de una frecuencia que marcó a una generación (2000 - 2026)

 El mes de enero de 2026 trae un aire de nostalgia al dial del Gran Concepción con el cierre de Radio Los 40. El apagado de la señal en la 92.5 FM se siente como el fin de una era para miles de auditores. Este rincón del dial, que por décadas vibró con el pop más actual, hoy cambia su esencia por contenidos religiosos. La salida de Prisa Media deja un vacío difícil de llenar en el segmento que va de los 15 a los 39 años. Los vecinos de Talcahuano, Chiguayante y San Pedro pierden a su compañero musical de cada mañana. Es el cierre de un ciclo que nació cuando el nuevo milenio apenas asomaba sus luces por la región. El paso a Radio Corporación marca un giro radical en la identidad sonora de nuestra querida zona del Biobío. Esta mutación nos recuerda que nada es eterno, ni siquiera las voces que nos acompañaron por años.      




Para entender este golpe, hay que viajar a los años 90, cuando la segmentación radial cambió las reglas del juego. Ese modelo permitió que la radio se renovara y conectara con el lenguaje de las generaciones más jóvenes de Chile. En 1999 aterrizó Radio FM HIT y en el año 2000 debutó 40 Principales, trayendo una frescura que no existía. Gracias a estas apuestas, el medio sobrevivió al avance digital, adaptando su ritmo a un público con ganas de novedades. Pero ese éxito tuvo un costo: un centralismo evidente, donde todo el contenido se cocinaba en las oficinas de Santiago. Las radios juveniles se volvieron el centro de la cultura pop, uniendo a los penquistas bajo una misma sintonía diaria. Sin embargo, ese lazo hoy se corta, dejando una orfandad que la radio local todavía no sabe cómo reclamar.         

En la década de los años 2000's, estas emisoras vivieron su época dorada, dictando lo que era tendencia en el mercado musical (tanto latino como anglo. Aunque por poco tiempo la onda japonesa también tuvo su espacio en la radio, más menos en el 2005). Sintonizar la 92.5 FM en Concepción era la forma más directa de estar al día con los ritmos del momento actual. Pero esta alegría convivía con una realidad algo amarga: el desinterés de los dueños de radios locales por el público joven. El centralismo se notaba en la publicidad, que invitaba a eventos que solo pasaban en la capital, a kilómetros de distancia. Aun así, los jóvenes del Biobío abrazaron esas voces santiaguinas y las hicieron parte esencial de su propia identidad sonora. Esa fidelidad fue el combustible que mantuvo vivas a estas marcas por más de veinticinco años en el aire regional. Hoy, ese relato llega a su punto final, dejando a la Generación Z con una oferta que parece encogerse.                                  

Publicación de Abril 2025. Un medio de comunicación, como boletín de panoramas     

El mapa del dial juvenil ha dado vueltas drásticas, reflejando las idas y venidas de los grandes  grupos de medios. 

Hasta el año 2008, el aire penquista todavía tenía opciones potentes como Radio Rock & Pop, 40 Principales y la querida FM HIT.

 Luego vino la fusión que creó "Hit 40", iniciando un retiro lento pero constante de dichas marcas juveniles. 

En 2010 le dijimos adiós a FM HIT (para siempre) y en 2011 llegó Radio Carolina para intentar capturar a los oyentes de la zona. 

Ahora, con la partida de Los 40, el público se queda prácticamente con una sola opción masiva en la frecuencia modulada. Este escenario de "voz única" es preocupante para la diversidad que una ciudad con tanta vida como Concepción necesita. La 92.5 FM deja atrás los "ránkings" de pop para transformarse en un espacio de prédica y fe evangélica.    


 Se nota a simple vista que los auditores penquistas prefieren las radios de Santiago por su propuesta ágil y profesional. No es un simple capricho; es la respuesta lógica a un contenido que sabe leer lo que la gente quiere escuchar hoy. Mientras tanto, la radio local parece haberse quedado dormida, con muy pocas estaciones logrando destacar en las encuestas reales. 
Basta  dar una vuelta por las calles para notar que las voces capitalinas mandan en las radios de autos y negocios locales. Esta situación debería ser una señal de alerta para los dueños de medios regionales sobre la urgencia de renovar su mirada. La falta de aire fresco permitió que, cuando Santiago decidió retirarse de la plaza, la región se quedara casi en silencio. La distancia entre lo que se ofrece localmente y lo que los jóvenes buscan es hoy una brecha enorme.     

 Quienes analizan el futuro de la radio suelen olvidar que el corazón del medio es el vínculo emocional con la gente. Incluso quienes hoy tienen treinta y tantos años guardan un cariño  especial por el dial, a pesar de tener todo en Spotify. Lo que pasó en los 90's con la segmentación fue una lección sobre cómo crear comunidad alrededor de un micrófono y música. Lamentablemente, esa chispa no prendió en las radios de Concepción, que prefirieron seguir con fórmulas que ya se sienten antiguas. Mientras las radios de Santiago se volvieron iconos, la radio regional se quedó estancada en formatos que no hablan el idioma actual. La 92.5 FM fue el último refugio de esa modernidad que hoy nos deja para dar paso a otros mensajes muy distintos. Ese vacío emocional que queda es el mejor ejemplo de que la radio sigue importando mucho más de lo que se cree.

El éxito de las radios juveniles fue la prueba de que se puede sobrevivir si se habla el mismo idioma que el oyente. Todavía se recuerda el impacto de FM HIT en 1999, con una publicidad que se tomaba hasta las pantallas de la televisión. Eran días donde la radio se sentía como el medio más vibrante, ese que estaba en la calle y cerca de los problemas reales. Es clave entender que gran parte de los que hoy sufren el cierre de Los 40 son adultos que ya pasaron los treinta años. Son personas que empezaron esta aventura a los quince años y nunca soltaron la mano de su emisora de cabecera en el dial. Es una historia de fidelidad que cruzó décadas y que hoy se termina por una decisión tomada en una oficina financiera. Perder esa compañía diaria es como perder un pedazo de la rutina que nos hacía sentir acompañados en el camino.     

Texto del 2021 - ¿Es idea mía? ¿O la etapa DEL JOVEN se alargó sin querer hasta casi LOS 40 AÑOS !? (¡Ups!

Un oyente que empezó el liceo con el "Pelo Verde" en FM HIT, hoy buscaba esa misma complicidad en su radio de siempre. Esa conexión es lo que le daba alma a la 91.7 FM (Que hace dos décadas fue el dial de la HIT), algo que ninguna lista de reproducción automática puede imitar hoy. Es fascinante cómo la radio segmentada supo envejecer con su audiencia (Recuerda que la radio es un invento que ya tiene más de 100 años), pasando de la adolescencia a la vida adulta sin dramas. Al principio, los jefes pensaban en un público de máximo 25 años, pero la gente se quedó pegada a sus locutores favoritos. El lenguaje relajado de Los 40 logró retener a sus seguidores mucho más tiempo de lo que cualquier experto pudo imaginar. El problema es que esa comunidad fiel hoy se queda sin su casa radial por razones que tienen que ver más con dinero que con aire. Se quiebra un puente que era parte de la identidad y de los mejores recuerdos de juventud de muchos penquistas.                                                                                                                                

Es una pena tener que hablar de la falta de fuerza de las radios locales para competir por el oído de los más jóvenes. Las señales de Concepción no parecen ser una competencia real para estaciones tan masivas y populares como la Radio Punto 7. Por eso, hace falta un empujón a los directores regionales para  que se atrevan a inventar cosas nuevas y con identidad local. No se necesitan millones para renovar un programa, se necesita curiosidad y conocer de verdad lo que pasa en las calles hoy. Aunque el mundo digital avance rápido, la radio en vivo tiene una magia que no se puede descargar ni poner en pausa. Nada le gana a esa sensación de prender el equipo y saber que no estamos solos, que hay otros escuchando lo mismo ahora. La radio local tiene frente a sí la oportunidad de oro para recuperar el espacio que la capital está dejando libre.     

 La radio tiene esa gracia de conectar personas sin necesidad de planes de datos caros ni teléfonos de última generación. Esa llegada simple y directa es la que ha mantenido al medio en pie después de un siglo de historia en nuestro país. En los 2000, vivimos el boom de la música urbana y el fenómeno del Axé que se tomó todos los programas juveniles de entonces. El reggaetón llegó por el 2004 para quedarse y se convirtió en la banda sonora de todas las plazas del Gran Concepción. Los grupos de jóvenes de la época encontraban en la 92.5 FM un lugar donde sus gustos no eran juzgados, sino celebrados. Hoy, todo ese movimiento de pop y ritmo urbano se apaga para dar paso a los mensajes de la Iglesia Cristo Tu Única Esperanza.  Esta movida del dial es un paso atrás en la variedad de opciones para los que vivimos en esta intercomuna penquista.

La llegada de Radio Corporación es parte de un plan mayor donde este grupo cristiano ha ido comprando señales a Prisa Media. Concepción se suma a una lista que incluye a Temuco y Valparaíso, donde las radios juveniles han tenido que hacer las maletas. Ver cómo los contenidos comerciales retroceden frente a las radios religiosas es un fenómeno que da mucho para pensar hoy. Parece que las grandes cadenas prefieren soltar las regiones y quedarse solo donde el negocio es más seguro y rentable. El precio de esta movida empresarial es el silencio de la cultura joven en gran parte de las provincias de nuestro Chile. Concepción pierde una voz que, aunque viniera de afuera, nos daba una alternativa de lenguaje que lo local no ofrece. La 92.5 FM se vuelve así un símbolo de cómo están cambiando las prioridades en el mundo de las comunicaciones.

 Este cambio en la 92.5 FM corta una tradición que venía desde los años 90 y que todos dábamos por sentada en el dial. Por mucho tiempo, ese punto del dial fue sinónimo de juventud, música nueva y voces que hablaban directo al corazón del Biobío. Por ahí pasaron FM HIT, Hit 40 y Los 40, manteniendo siempre una línea de alegría y compañía constante para todos nosotros. Pero desde este enero de 2026, el aire se sentirá distinto en Hualpén, Talcahuano, Chiguayante y también en San Pedro de la Paz. Los que escuchan desde Coronel, Penco o Tomé también notarán que la señal que llegaba clarita ahora trae otros mensajes. El contenido religioso ocupará un espacio que antes era pura energía, locutores divertidos y los hits que mandaban en el mundo. Es un giro hacia lo serio que deja a la juventud regional con muy pocas opciones para elegir en su radio FM.

 
El crecimiento de Radio Corporación nos muestra cómo se están moviendo las piezas y los capitales en los medios nacionales. Este holding cristiano, con base en Cerrillos, se ha vuelto uno de los jugadores más fuertes en el mapa de la radio actual. Tienen una red enorme de frecuencias que no paran de transmitir su mensaje religioso las 24 horas del día, todo el año. Este imperio empezó a crecer por allá en 1996 y hoy usa la radio para llegar a cada rincón del territorio chileno. Para el que busca música o simplemente entretención, este avance significa que el dial se está quedando con menos colores. El retiro de marcas como Los 40 confirma que la radio comercial de Santiago ya no ve a las regiones como su prioridad. Mientras el aire se llena de prédicas, esa identidad musical que nos acompañó en la 92.5 FM se apaga lentamente.

Ya en 1999, algunos académicos advertían sobre lo difícil que sería para la radio regional mantenerse vigente y con calidad. Decían que el secreto estaba en no descuidar la creatividad, incluso cuando el dinero para financiar los proyectos fuera escaso. Es verdad que las radios locales viven el día a día, pero la falta de ideas nuevas es lo que termina alejando a la gente. Las radios juveniles que tanto nos gustaron no aparecieron solas, fueron apuestas de gente que creyó en nuevos lenguajes. Si los dueños de medios en Concepción no se arriesgan ahora, el dial seguirá siendo tierra de nadie o de voces externas. Es el momento de sentarse a conversar con quienes manejan las radios de la zona para que no abandonen al público joven. Se pueden crear lazos muy fuertes con la audiencia si se entiende qué es lo que realmente le pasa a la gente de aquí.

Hoy es fundamental usar las herramientas digitales para promocionar la radio y que los más chicos vuelvan a prender el equipo. Las redes sociales deberían ser el puente para que los adolescentes descubran que en el dial también hay cosas para ellos. No sirve de nada poner música sin sentido; hay que armar una marca que el penquista sienta como algo propio y cercano. El adiós de Los 40 es la oportunidad perfecta para que la radio de aquí recupere el terreno que perdió hace tiempo. El estilo de esa radio era relajado y espontáneo, algo que rompió con la formalidad aburrida de los locutores de antes. Pero no se trata de copiar lo que hacía Santiago, sino de inventar una forma penquista de ser joven frente al micrófono. La creatividad de nuestra región tiene de sobra para crear formatos que nos representen mucho mejor que una señal centralina.

Las radios más grandes de la zona tienen todo para meter bloques juveniles en su programación y darle un aire nuevo al dial. Solo falta que los que mandan en las concesiones de Concepción se animen a darles espacio a los nuevos talentos locales. Se podrían armar programas de música urbana regional, bloques de rock penquista o guías de panoramas para el fin de semana. Todos los que viven en la zona merecen programas de calidad, no solo contenidos que se ponen para rellenar el espacio. Lo que vemos hoy es un dial que se inclina hacia lo antiguo, dejando de lado a los que buscan algo fresco y actual. La variedad es lo que mantiene viva la magia de la radio, ese medio que siempre ha tenido una vocación de servicio. Si no hay cambios, seguiremos viendo frecuencias que terminan en manos de grupos que no hablan nuestro idioma juvenil.

Se dice siempre que Concepción es la cuna del rock, pero la verdad es que en el dial ese rock casi no se escucha. Los estudios dicen que a los jóvenes les encanta el rock, pero las radios locales prefieren no jugársela y ponen lo de siempre. Hay una contradicción gigante entre el orgullo que sentimos por nuestra música y lo que realmente sale por los parlantes. Apostar por las bandas de la zona y por el talento joven es la mejor forma de que la radio vuelva a ser importante. El dial debería ser un espejo de lo que somos, no un simple negocio para pasar avisos comerciales todo el día. Ahora que señales como Los 40 se van, es el momento de que lo nuestro tome el micrófono con ganas y profesionalismo. Es la hora de que la radio penquista asuma su papel de motor cultural y le hable a su gente con la verdad.

No hay una receta mágica para hacer la radio juvenil perfecta aquí en nuestra región del Biobío, pero hay que intentar. Lo que hemos escuchado siempre son modelos que vienen de Santiago y que nos dijeron cómo debíamos ser por veinte años. Pero esos modelos se están cayendo con el cierre de las señales regionales, y eso nos deja un espacio en blanco para crear. El estudio de la radio juvenil busca justamente proponer ideas que rescaten lo más divertido de la radio comercial de antes. La idea es traer esa chispa al contexto de nuestro Gran Concepción, hablando de lo que pasa en nuestras propias calles. Hoy por hoy, lo poco que hay para jóvenes en las radios locales es muy casual y no tiene un norte claro. Profesionalizar lo que hacemos aquí es la única manera de no estar siempre mirando lo que deciden en la capital.

Que no haya programas para jóvenes en Concepción es culpa de una mirada muy cerrada y de la falta de ganas de innovar. Emisoras como RDI (Hoy Radio Metropolitan), Femenina u Oceanía se quedan en una música que ya suena a museo para los que tienen menos de cuarenta. Se abusa de los clásicos de los 80 y de las canciones del recuerdo, como si el tiempo se hubiera detenido el siglo pasado. No hay espacios para la forma de hablar de hoy ni para los ritmos que la están rompiendo en todo el mundo ahora. Este ambiente tan aburrido hace que los jóvenes se escapen al streaming y se pierda esa comunidad que solo la radio crea. Descentralizar la radio juvenil es una tarea que tenemos pendiente para que nuestra identidad regional sea fuerte de verdad. Los jóvenes de nuestra zona se merecen una radio que camine con ellos, que hable de sus artistas y de su realidad.

En resumen, que Los 40 se vaya de Concepción es una noticia triste para la diversidad de voces que tenemos hoy en día. Perder la 92.5 FM frente a un grupo religioso nos quita una opción que era clave para miles de personas en la zona. Esto tiene que servir para que los comunicadores locales despierten y entiendan que hay que renovarse o morir en el intento. Concepción necesita una radio que suene a hoy, que sea valiente y que no tenga miedo de hablar el lenguaje de la calle. Esos 26 años de historia nos dejan un legado de buena música y compañía que no podemos dejar que se pierda así como así. Mientras el dial se llena de sermones, nosotros nos quedamos con las ganas de seguir escuchando esos hits que nos hicieron vibrar. Adiós a Los 40, pero ojalá sea el empujón que la radio penquista necesita para volver a brillar con luz propia.


martes, 20 de diciembre de 2022

Este 2022 marca un cambio de etapa en las RADIOS “MILLENIALS” de Chile

 

SI RADIO CAROLINA QUIERE MANTENER SU LÍNEA COMO LA EMISORA DE "LOS JÓVENES" (CON UNA PROGRAMACIÓN MUSICAL PENSADA PARA LOS CABROS DE 20').... 

¿SERÁ QUE HOY LA FM DOS ES LA RADIO "ENCUBIERTA" DE LOS TREINTONES?


Polimá Westcoast es el autor (junto con Pailita) del nuevo hit "ULTRA SOLO".
Muchos aun no creen que este cantante de "color" es chileno, pero ¡así es!
Nacido en Chile, criado y educado de chico en una familia chilena normal.
Su único vínculo con África (El país de ANGOLA) es el padre biológico 
a quien jamás conoció, hasta ahora. El progenitor africano sólo tuvo la relación
con la madre, y ¡LUEGO! "fue a comprar cigarros el muy mari......"
 Todo el auge de la Música Urbana Chilena (Polimá Westcoast,  Pailita, Marcianeke, y demaces) generó un cambio ya definitivo, en las épocas de “Hits juveniles”. Son los “Centennials” quienes están rayando la cancha, por lo que la onda “Old School” (Relacionada con el Reggaetón) pasa a ser de ahora en adelante el estilo del “Adulto joven”. Todo esto lo confirma la nueva programación musical de Radio Carolina.

Aunque esta emisora de la “Chica Mary” (Nombre artistico de la locutora, actriz y cantante Mary Almazábar) hoy ya no tiene esos programas de trasnoche bailables, cuando antes cada noches de Viernes y Sábado los DJ’ tenían preparado las mejores mezclas y remixes convencidos que serían escuchados en los “carretes”, pero en ese mismo horario es posible oír como se dio este brusco cambio de estilos en la programación. Los treintones podemos dar fe que las canciones tocadas allí ya dejaron de ser “cheveres”, y que lejos de estimular o subirte el animo son simples “Sencillos” que en el dia se promocionan del “Cris MJ”.

Al mismo tiempo surge otro fenómeno en radios que hace 20 años eran definidas como “de la mujer”. Si, emisoras como RADIO FM DOS también han cambiado en algo su giro. Si alguna vez dijimos que desde el 2006 a la fecha el Genero Urbano se apoderó de muchas emisoras radiales, esto incluye un porcentaje de Trap y Reggaetón en emisoras “románticas”. Medios que en el 2000 habían nacido para colocar canciones de parejas, románticas y baladas, pero los cuales sin querer empiezan a atraer a ese “público millenial” o “treintón” (Los jovenes de antes) cubriendo así esa falta de espacio que hoy perciben los adultos jóvenes.

Sumase una sugerencia que podría dar resultados, aunque de primera complejo puesto que las radios digitalmente compiten con Spotify. Surge aun de forma marginal la idea de proponer “Radios para 30’s”, apelando a aquellos éxitos que alguna vez sonaron pero que ante la falta de espacio o presencia son recuerdos que lamentablemente se van perdiendo. También es importante asumir que el chico de 20’ no es mucho de escuchar la radio, como si lo sigue haciendo el treintón.

Recuerden que al menos hasta el 2019, cuando Daddy Yankee aun seguia siendo artista obligado en Radio Carolina, gran parte de sus audiencias son los mismos “cabritos chicos del 2002” que engancharon con su programación mientras cursaban el liceo.

Finalmente, podemos aclarar que el fenómeno político del “Estallido Social” (2019) hoy con varias contradicciones y desazones en la población también ha configurado parte de estos cambios mencionados en Radio Carolina. De los antiguos rostros, “ídolos” o voces radiales, algunos a quienes se les ha “cortado cabeza” fueron Karol Lucero (Karol Dance) y Javier “Javito” Olivares (Aunque este último arrancó a tiempo, hoy hace carrera como periodista en Estados Unidos: Telemundo).

Recuerden que a mediados de la década pasada (2015) Karol Lucero, junto con DJ’ Emilio, conducieron el programa “Comunidad K” que se transmitía De Lunes a Viernes entre las 15 y 17 horas (en Radio Carolina). Se sabe que el nombre de dicho espacio hace alusión a la inicial del nombre “K”arol (K), cuando este carismático y joven comunicador nacido en 1987 aún era querido por sus oyentes.  Aunque a ratos su contenido daba señales de ser un tipo machista, mujeriego (de donde viene, años despues, la mala fama del “Degenerado”) y con pensamientos políticos conservadores. Ya con el estallido social explotó una serie de sospechas negativas respectivo a este locutor, quien además habría hecho algunas trampillas cuando saltó a la fama en el año 2007, como “Karol Dance” en el programa “Yingo” (¡Si!, antes era un “don nadie”: n.n). Finalmente la empresa donde este “joven” trabajaba (En el “Holding” Mega Media, dueña del canal Mega y de Radio Carolina) decidió cerrarle su contrato, anticipando que si ganaba el Apruebo del 2022 Chile realmente cambiaría con la Nueva Constitución y eso implicaba también un radical cambio de paradigma frente al aun predominio machista en la cultura chilena. Ya a Karol lo echan, y surge un cambio de vibra en el programa “Comunidad K” (Que aún se transmite en la radio, pero donde sus locutores buscan evitar a toda costa mencionar a Karol), pues las capsulas allí enfatizan que el programa es “Comunidad Carolina” borrando así el inicial de K para pasarlo a C, como el nombre de la emisora. La locutora y voz comercial Gaby Flores fue una de quienes más enfatizó allí este cambio brusco en el origen del nombre, que partió alimentándole el ego a Karol pero que hoy termina haciéndole honor a la radio (Fin a los egos).

Ahora dicho espacio se llama "Comunidad Carolina", y se transmite en el mismo horario (Lunes a Viernes, entre las 15 y las 17 Horas). 

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Con respecto a Javier “Javito” Olivares, quien en el 2002 (siendo apenas un adolescente) era un comunicador, animador y locutor muy querido por sus "fans", aunque ¡ojo! que de allí también salieron a la palestra una serie de antivalores (como la de un tipo prepotente, abusador y despota) pero que claramente todo eso se lo tapaban. Su faceta de ídolo de la juventud perduró hasta aproximadamente el 2016, cuando ya definitivamente deja Radio Carolina, aunque en ese tiempo Javito ya estaba fuera de Chile (Si, conducía su programa desde Estados Unidos pero la emisora santiaguina lo colocaba para ser escuchada acá en su país).

En lo político, Javier ya ha sido desenmascarado como alguien “pinochetista”. Eso explica el porque con tan sólo 16 años locuteaba su propio programa en la Radio FM HIT, o conducía el programa “Tremendo Choque” en Chilevisión. Talento tenía, de eso no cabe duda, pero pueden haber otros jovenes de su misma edad que también tenían condiciones para animar o locutear, con la diferencia que no tenían jamás los privilegios que si tuvo Javito. Pero si hasta la misma bailarina Maura Rivera cuando probó suerte en esa misma época (y aun no la conocíamos en el mundo de la farándula), acusó de acoso laboral a Javier Olivares, un sujeto quien abusó de su poder para presuntamente “chantajearla”. Menos mal que tenía 16 años no mas, ¡ja!

Pero como bien decía el famoso cantautor chileno VICTOR JARA: “Cambia, todo cambia” ¿¡Si o no!?


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sábado, 26 de junio de 2021

Columna de opinión: La segmentación fue lo que ayudó a "mantener vivo" un medio centenario, como lo es....LA RADIO

 

Tiempo atrás les comentaba que para quienes escuchamos la radio en el Gran Concepción tendemos a sintonizar las emisoras de Santiago, porque son las que ofrecen mejor los contenidos acordes a (una parte importante de-) nuestras preferencias. Son las radios que mejor piensan en "nosotros" (por decirlo de una forma).

Mientras que en la radio local sólo dos sobresalen dentro de las estaciones más sintonizadas por la gente, y basta con hacer encuestas a cada rincón o a cada comuna para percatarnos del predominio de la radio santiaguina. ¿Habrán hecho los dueños de la radio penquista algún análisis F.O.D.A?

Y aquellos quienes de vez en cuando se ponen a filosofar del porque un medio de comunicación (o de información) tan antiguo como la radio aun sigue siendo utilizada por los jóvenes, incluso por los...."no tan jóvenes" (como los treintañeros Millenial's). Eso pasa porque en los 90's ocurrió un fenómeno que es digno de estudio como fue el proceso de la Segmentación radial, que es más propio en Santiago porque hasta ahora esa práctica aun no es notoria en Concepción (Salvo por la Radio Punto 7). Lo que ocurrió hace más de 20 años es que conglomerados radiales extranjeros compraron concesiones, convirtiendo radios tradicionales o "emblemas" de Santiago en las estaciones que hoy se conocen. Tenemos como más claro ejemplo....las denominadas "radios juveniles".

 

Así promocionaba la Radio FM HIT
sus primeras transmisiones radiales
en el año 1999. También habían
comerciales de televisión ("las
propagandas"). 
Aunque ahora en pleno 2021 es necesario hacerse un paréntesis, podemos dar fé que un porcentaje de quienes hoy escuchan Radio Carolina o Los 40 son personas que hoy tienen un poco más de 30 años pero  partieron sintonizando este tipo de programas cuando tenían 15 años. ¿Se entiende? Entraste al liceo escuchando el programa del "Pelo Verde" en la FM HIT, y ya a los casi 34 años....sigues escuchando canciones de "Calvin Harris" en la misma emisora. Hay cosas que no cambian, es increíble. ¿Cuál es el punto? Parece que es bueno hacer una redefinición de que tipo de radios son, porque cuando los conglomerados empresarios crearon estas radios juveniles lo hicieron pensando en chicos que cursaban la media o la universidad, cuyo público objetivo llegaba hasta los 25 años aproximadamente (Fue la mentalidad que se tenía en el año 1999). Pero esto último amigos, es sólo harina de otro costal.  

¡Volvamos a lo nuestro!  

Ojalá no se estuviera escribiendo (cada cierto tiempo en un blog) quejas, que comúnmente se le pueda hacer a estas radios que ni siquiera logran ser la competencia de la Radio Puntosiete (es triste realmente). Pero no está demás hacer un llamado a los dueños y directores de estos medios para que consideren la opción de actualizar su programación, no siempre se tienen "las lucas" para arrendar una pieza e instalar una antena. Algunos dirán que las redes sociales permiten publicar Podcast, pero ¿sinceramente? es más rico instalar una radio y que te escuche harta gente, sin sentirse obligados a pagar por un plan de internet.   

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martes, 22 de junio de 2021

El recomendado del blog: "En la radio penquista no hay programación juvenil" (Tema de debate)

¿Cómo no va a ser bacán que en el centro hayan estudios
de una radio juvenil? ¿Cómo no va a ser BACÁN?
Siempre es bueno ver que en regiones su identidad se fortalece gracias a los medios de comunicación, especialmente con la radio. Pero lamentablemente en Concepción muchas radios "no son competencia de la Familia Mosciatti" (Radio BioBío-Puntosiete) y es porque simplemente “se han dejado estar”.   

Conce tiene muchas emisoras locales que no tienen gran audiencia. Gran parte de aparente estancamiento se debe a la programación musical que tienen, predomina mucho un estilo "añejo" y bastante alejado de las últimas tendencias (mejor dicho, de las preferencias más Millenial's).

A excepción de la Radio BioBío o de la Radio Punto7 los penquistas tienen estas preferencias: Redes Sociales o Radios de Santiago. Dentro de las 10 estaciones más escuchadas en Concepción, 8 son de la capital ya que ofrecen más contenido para la audiencia joven de 30' o menos.   

Su carrete "piola" ¿¡No cierto!? 
Hasta antes de la pandemia, muchas actividades se desarrollaban en Concepción donde incluso muchas estaban pensadas para el público más Millenial's. La gracia de contar con espacio para jovenes en la radio es justamente difundir a largo alcance (y a varias comunas) dichos eventos.  

Al final tocar una maratón de Música Urbana en la radio penquista, o tener un estilo de locución "mas chasconeada" (¡No se poh'!..mas bacán ¿Cachay?) serían un tremendo aporte para el medio local Simplemente porque la DIVERSIDAD enrriquece a la aun empobrecida radio de Concepción.   


 En la radio penquista no hay programas juveniles (Con argumentos)

viernes, 28 de febrero de 2020

En las casas de estudio penquistas no existe investigación alguna sobre radios juveniles


En 1999 la Escuela de Periodismo de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (Ucsc) publicó el libro “Desafíos actuales de la radio en regiones”, cuyos editores fueron Mario Urzúa Aracena y Rigoberto Albornoz Suárez, académicos en dicha casa de estudios durante el año de su lanzamiento.

Colaboraron para este material el entonces Seremi de Transportes y Telecomunicaciones Miguel Reyes, el Seremi de Gobierno de la Octava Región René Tito Rojas, el ingeniero Luis Grez, el académico Juan Domingo. Ramírez C., el periodista (y académico) Héctor Alarcón y el director de Radio Bio-Bio Piero Mosciatti[1].

Si bien la Biblioteca de la Universidad de Concepción (Udec) no cuenta con registro alguno, de materiales que traten sobre “radios juveniles”, ni sobre “40 Principales”, “radios segmentadas”, “radios penquistas”, “Radio Carolina”, “reggaetón” o “segmentación radial”, es posible encontrar un trabajo académico vinculado a esta casa de estudios y por internet (disponible en YouTube). [2]





VIDEO DE YOUTUBE: "Radio de Concepción, Chile" (2008)

Dicho reportaje mostraba el rol que hoy cumplen las radios penquistas, sobre todo de aquellas que tienen fama de “emisoras antiguas” (o no-masivas), mientras que Radio Bio-Bio y Puntosiete no aparecen en este reportaje. Aquí se hace un recorrido por las estaciones Radio Universidad del Bio-Bio (UBB), Interamericana, Radio Universidad de Concepción (Udec) y Doña Inés (aunque en el año de realizada la tarea era Radio Inés de Suarez, 2007).

El material fue una recopilación patrimonial en cuanto a la identidad radial penquista, aunque sus fuentes sólo entregaban testimonios y contaban sus experiencias personales tras años de trayectoria, muy carente eso sí de datos históricos (no hay fechas).

Campus UNIVERSIDAD SAN SEBASTIÁN (USS)
Las Tres Pascualas de Concepción
REPORTAJE "ONDAS DE CAMBIO", EN LA REVISTA "QUÉ PASA" (DEL AÑO 1999) 

Para el caso de la Universidad San Sebastián (USS), en el Campus Concepción, si bien ya no imparte allí la carrera de periodismo (cerrada hace algunos años) su biblioteca igual cuenta con un reportaje de la Revista Qué Pasa, que trata sobre los cambios que la radio como medio enfrentaba en 1999.  La publicación se titulaba: “Ondas de cambio”, [3]en las páginas 81 y 82 de la revista.  

César Molfino fue presidente de la Asociación de Radiodifusores de Chile (Archi) en dicho año, entrevistado para este articulo. Allí hizo una distinción entre una radiofonía “sana y eficiente” con otra  que tiene problemas para subsistir, como también explicó las razones de la agonía que la Amplitud Modulada (AM) sufría en el año 99´ argumentando que la FM ha sido mejor promocionada en el público, adquiriendo “gran presencia entre los jóvenes”.

Carlos Briker, director de marketing del Consorcio Radial de Chile (agrupación que en el año 2000 fue representante de la colombiana RCN, y dueña de radios como La Amistad FM), explicó que el fracaso comercial de la AM se dio porque dichos medios han entregado sus armas, perdiendo “al público joven con una programación muy adulta”, quedando así sin sintonía.
También indicó que la radio, con el proceso de segmentación, “está recuperando la dignidad perdida como medio y como negocio”.  

El reportaje también hace mención a como desde fines de la década del 90´ irrumpieron en Chile “importantes grupos comunicacionales extranjeros” (Como la multinacional Iberoamerican), dueños de muchas radios juveniles en su momento como “Radio FM Hit” (aunque este panorama ocurre en Santiago y no en Concepción).   Alejandro Flaño, director de Radio Zero (en 1999) abogó esta práctica porque, según contó en el artículo, “la llegada de estos consorcios han contribuido a la profesionalización del medio”.

Por último la Universidad del Desarrollo (UDD), Campus Concepción, no cuenta con publicaciones propias sobre radios juveniles, esto ocurre en su sede penquista aunque todo lo contrario pasa en Santiago. 

Según el catalogo de la biblioteca UDD el periodista Alfonso Contreras (cuando aún era alumno) hizo su tesis “Análisis comunicacional de programas televisivos que ofrecen estereotipos conductuales: Caso Yingo”. [4]

Aunque dicha investigación sea de préstamo restringido (disponible solamente para alumnos de la UDD), o aunque ni siquiera esté disponible en Concepción, es quizás uno de los pocos análisis científico-mediáticos sobre contenidos juveniles. Se enfoca a un programa de televisión, pero el estereotipo reforzado por el entonces programa “Yingo” es el mismo que en el año 2016 se promueve en las radios juveniles.

De hecho, el joven personaje de televisión “Karol Dance” (1987 - ¿?) alcanzó la fama mediática como rostro secundario en el programa “Yingo”, año 2008. Una década después (pasando a llamarse “Karol Lucero”) es locutor en Radio Carolina, co-animador en MEGA (“Mucho Gusto”) y sigue siendo considerado rostro juvenil pese a tener treinta años (2017).
A modo de complemento, en la Universidad del Desarrollo (Campus Concepción) cursó la carrera de periodismo Paula Zaror, una joven emprendedora quien en el año 2009 formó parte de Radio Florencia 100.3 FM (una estación de radio emergente e innovadora que apenas funcionó cinco años al aire, cerró por razones burocráticas en el año 2014). Era conductora del programa juvenil “Destapados” junto con Hugo Rodríguez.
Las publicaciones e investigaciones sobre programas juveniles (en la radio) son muy recientes y emergentes. Al menos se pueden almacenar cuatro materiales sobre “contenidos para adolescentes”, más cuatro sobre audiencia juvenil (el apego que  los jóvenes tienen con la radio), seis son críticas a la poca innovación de la programación radial, tres respecto al rol psicológico de la música y dos sobre la discriminación socio-generacional a los veinteañeros.
Un primer material a destacar es una tesis de Natalia Vargas, quien para el año 2009 era estudiante de periodismo de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá (Colombia). El trabajo se titula: “El mañanero y la cama, ¿la voz de los jóvenes? Análisis de los programas matutinos de las emisoras juveniles”. [5]
Más bien expone una realidad que ocurre en dicho país (al igual que en Chile) sobre el auge y el éxito alcanzado por las radios juveniles (Vargas, 2009 :  5). Pero su enfoque crítico también es posible encontrarlo, mediante un análisis a los programas que se transmiten en Colombia, sobre todo respecto a la libertad que tienen los locutores para decir groserías (Vargas, 2009 :  55).
La publicación cuenta interpreta el concepto de juventud según la óptica del marketing comercial (o desde las perspectivas de las radios). Parte explicando que esta etapa de la vida nació en realidad como un constructo social, mezclando así varios fenómenos sociales y psicológicos como “Postmodernidad”, rebeldía (o contraposición contra los adultos), la generación Einstein, guerras mundiales, generaciones perdidas, etc. (Vargas, 2009 :  20). Siglos atrás una persona sólo era niño o adulto, el joven tenía menos privilegios.
Su aporte al ámbito de los programas juveniles es una investigación histórica preliminar. Pues aunque a nivel iberoamericano el “estilo 40” (que es como se le conoce a este tipo de programas) nació en España, Vargas expone que el gran paso se dio en Estados Unidos (EE.UU), cuando en la década del 50´ directores de la Radio KOWH crearon una programación distinta a la convencional, inspirada por aquel entonces en las emergentes “rockolas” (o fiestas adolescentes) de la época (Vargas, 2009 :  36).   
De todas formas Vargas omitió el aporte de España en este tema, así también, su tesis careció de rigurosidad tanto en fechas como en nombres históricos.
Además se publicó un artículo sobre este tema en la Revista Capital, esto en el año 2015. [6]Allí el periodista Juan Venegas entrevistó a seis hombres de radio, quienes se desempeñan en emisoras diferentes, ya sea como productores o directores (musicales y creativos). La única estación juvenil que fue considerada en la nota periodística fue Radio Carolina, donde se entrevistó a Jorge Méndez (su director musical).
En otro plano también es posible encontrar materiales sobre “Audiencias juveniles”, aunque estos datos son mucho más rigurosos (y serios) que los anteriores.
Una entidad de estudios que abarca temas relacionados con medios y tecnología, como lo es el caso de Ipsos Media CT, ha publicado estadísticas y boletines en la red. En abril de 2011 salió a la luz un artículo titulado “La radio y los adolescentes” [7](en el boletín Nº3 de la revista digital “Ipsos al aire”)  indicando que la radio sigue presente, aun con el auge de internet y las redes sociales (Ipsos Media CT, 2011 :  4).
Esta afirmación es importante, considerando que los dueños de radio más conservadores argumentan –en conversaciones personales e informales eso sí- que la radio ya no atrae a los jóvenes, esto mientras a ellos se les critica por sus retrógradas parrillas de programación. Pero los estudios dicen lo contrario, porque en una de las publicaciones de Ipsos aparece un ranking con las 10 radios más escuchadas por los jóvenes de Santiago.
Pero mucho más rigurosos son los otros datos que también entrega Ipsos, con sus dos publicaciones estadísticas de los años 2011[8] y 2013[9], tituladas ambas como “Antecedentes secundarios. Audiencia radial”. Aquí se pueden conocer tendencias de las audiencias santiaguina, penquista, como también de otras ciudades del país.
En pocas palabras, aquí se muestra un contraste entre la preferencia hacia las radios juveniles versus frente a las emisoras locales, esto en el caso de Concepción. Radios como 40 Principales o Carolina se ubican perfectamente dentro de las mas sintonizadas en la zona, y al mismo tiempo por sobre muchas estaciones locales (sobre todo, de aquellas que no renuevan su programación) (Ipsos Media CT 2013 :  203).
De la misma forma, se indica que los jóvenes (de entre 15 y 25 años) son un porcentaje importante de radioescuchas, tanto a nivel regional como nacional (Ipsos Media, 2013 :  8).
Una publicación de la Universidad de Navarra (España), discrepa con la realidad chilena, acogiéndose a lo que ocurre en el país hispánico. Se trata del texto: “La audiencia juvenil y el acceso a la radio musical de antena convencional a través de internet”.  [10]

“El desinterés e insatisfacción que la radio musical provoca entre los jóvenes es la cuestión que, quizá, más preocupa a los operadores radiofónicos” (VV.AA, 2011 :  306).

            También es posible encontrar, en dicho estudio, estadísticas de cómo en España las radios generalistas tienen menos prestigio que las musicales (VV.AA, 2011 :  315). Pero además se plantea que esto fue influenciado por el auge de internet, de la tecnología y las redes sociales. Por ejemplo, hay programas de software que permiten descargar música en Mp3 (VV.AA, 2011 :  312).



[1] VV.AA (1999), “Desafíos actuales de la radio en regiones”. Concepción (Chile), ediciones de la UCSC, p.5.
[2] OLEA, Hugo (2007) “Radio de Concepción, Chile”. [Archivo de video]. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=KbWLXgKC4Pg
[3] “Ondas de cambio”. (1999, abril 10). En Revista Qué Pasa, Nº 1461, pp. 81 y 82.
[4] Biblioteca de la Universidad del Desarrollo (UDD): http://biblioteca.udd.cl
[5] VARGAS, Natalia (2009), “El mañanero y la cama, ¿la voz de los jóvenes? Análisis de los programas matutinos de las emisoras juveniles”, Bogotá (Colombia), Pontificia Universidad Javeriana. Recuperado [el miércoles 8.6.2016] de http://www.javeriana.edu.co/biblos/tesis/comunicacion/tesis200.pdf
[6] VENEGAS, Juan, “Los que ponen la música”. En Revista Capital, Santiago (Chile), lunes 15 de junio de 2015. Recuperado [el día 26.05.2016] de http://www.capital.cl/cultura/2015/06/15/000622-los-que-ponen-la-musica
[7] Ipsos Media CT (2011, abril), “La radio y los adolescentes”, Santiago (Chile). En “Boletín Nº3 Radio al aire”. Recuperado [el día domingo 17.04.2016] de http://www.ipsos.cl/ipsosalaire/3/IPSOS_Radio-al-Aire_Nº3 
[8] Ipsos Media CT (2011), “Antecedentes secundarios. Audiencia radial, Santiago (Chile). Recuperado [el sábado 09.04.2016] de: http://www.msgg.gob.cl/wp-content/estudios/3/IPSOS/2011-05-Estudio-externo-de-tendencias_Audiencia-Radial.pdf
[9] Ipsos Media CT (2013, abril) “Antecedentes secundarios. Audiencia radial”, Santiago (Chile). Recuperado [el sábado 16.05.2016] de: http://www.msgg.gob.cl/wp-content/estudios/3/IPSOS/2013-05-Estudio-externo-de-tendencias_Audiencia-Radial.pdf
[10] VV.AA  (2011, marzo), “La audiencia juvenil y el acceso a la radio musical de antena convencional a través de internet”, Barañáin (España), Universidad de Navarra. Recuperado [el miércoles 8.6.2016] de http://dadun.unav.edu/handle/10171/27349