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domingo, 15 de febrero de 2026

Relato: Zona de confort

Durante gran parte del año, buta que mantienen aislado al pobre "perno" ¿¡ ah !?,
que se merece de vez en cuando su pequeño relajo ¿¡Si o no!? ¡¡SALUD AL SECO!!
Dos amigos estaban en un restobar, en una noche de sábado, un hombre relativamente exitoso con las mujeres (o sea un winner) junto con un nerd quien a diferencia del personaje anterior tiene serias dificultades de hacer amigos. 

Casualmente una mujer muy bonita caminaba por los pasillos del boliche, y sin duda que eso atrajo la mirada del nerd. 

El amigo se da cuenta de eso, no para juzgarlo, sino ¡PARA APOYARLO!

Pedro (El winner):- ¡Oye Eyal! ¿Le estay echando el ojo a esa mina weón? Ja ja jua

Eyal (El nerd):- No. No pasa nada, ¡na' que ver!

Pedro:- Ya, pero tranquilo perrín, ¡tranki!  ja ja ja. ¡Oye!, si yo no te estoy criticando nano. ¡La dura! 

Eyal:- ¿De verdad?

Pedro:- Si poh hermano, yo cacho que ya es momento....de que te hagay hombre weón. ¿Te gusta la dama si o no?

Eyal:- Mmmmmmm!?

Pedro:- La verdad compadre ¡Suelta la firme!

Eyal:- Ya si, está harto rebonita la señorita 

Pedro:- Entonces poh, anda, acércate y dile que ella te gusta poh 

Eyal:- Ay amigo, ¿cómo crees? eso sería una imprudencia 

Pedro:- Que imprudencia weón, sólo tienes que acercarte calmadito, piolita, de a poquito...piano piano

Eyal:- ¿Y no se va a sentir incómoda ella, si yo me acerco? Mas ahora que está todo el feminismo en la pauta nacional 

Pedro:- A ver perro, es ahora el momento en que debes salir de la zona de confort ¿Estamos? ¿O tu queris que de aquí hasta el resto de tu vida siempre te miren en la pobla, como el perno agilao que no tiene amigos? ¿Mmmm? ¿Te gusta eso o no? 

Eyal:- Bueno, no poh. Para que te voy a mentir 

Pedro:- Ya poh loco, atina ¡Sale de la zona de confort! Y declarate, dile que te gusta, ¡Cuenta con mi apoyo! 

Eyal:- Bueno, está bien 

Pedro:- Ese es mi perro weón. Tranquilo no más, vaya y éxito. ¡Vamos! 

Así el nerd Eyal se fue de la barra, y caminó por todo el boliche hasta la mesa donde se ve sentada la mujer que lo atrajo. 

Eyal le habla a la mujer, con mucho nerviosismo y timidez. 

Eyal (A la señorita):- Hola 

Mujer:- ¿¡ Si !?- 

Eyal:- Apenas te vi recién en la barra, te encuentro bonita- 

-

DOS MINUTOS DESPUÉS 

De repente Eyal se devuelve a la barra del pub, acercándose al amigo Pedro. 

Pedro:- ¿Y? ¿Cómo te fue perrito? ¿La besaste o no weón?

Eyal:- Oye, creo que mejor me devuelvo a mi zona de confort. Pero además, yo te quería pedir si tienes un papel de confort que me pasi' 

Pedro:- ¿Un papel de confort? ¿Y para que queris que yo te pase un papel de confort? ¿Queris ir al baño?

Eyal:- Si, pero es para limpiarme la mancha de sangre que tengo en mi nariz. Apenas le hablé a la chiquilla de la mesa, me aforró un combo en el hocico y después me salió sangre en la nariz. Me dijo que yo era un acosador. 


jueves, 15 de enero de 2026

El vecino al centro de la cancha: ¿Espectadores o protagonistas del verano?

¿Porqué tu, y tus amigos, NO PODRÍAN TAMBIÉN PARTICIPAR
DE UN TORNEO DE FÚTBOL EN TU COMUNA?
Si no ganas la copa, al menos vas a puro pasarlo bien no más. ¿¡ Si o no !?
Partamos de la base, que en cada comuna se hacen eventos para sus vecinos y comunidad en general. 

El verano en la Región del Biobío es un despliegue de identidad que no da tregua. Desde enero hasta marzo, la geografía se llena de vida con shows como la Semana Tomecina, la Feria FAGAF en Cañete, el Vive Laja, el Carnaval de San Rosendo o la Fiesta del Kuchen en Contulmo. Hemos visto pasar la potencia ranchera de Zúmbale Primo, Alanys Lagos y los Pincheira del Sur; el ritmo urbano de Pailita; la cumbia de Amar Azul y la mística de Los Jaivas. La oferta es vasta: desde los torneos comunitarios ajedrez en la localidad de Trupán y el senderismo en el Humedal Rocuant (Rio Andalién, Penco), hasta charlas científicas masivas en Tomé, la Fiesta de la Humita en Talcamávida o tocatas en barrios del Gran Concepción. Es un mapa festivo que abraza desde las caletas Lenga y Chome hasta comunas como Santa Juana, Hualqui, Nacimiento y Curanilahue, configurando una vitrina envidiable de música romántica con Andrés de León y folclore con A los cuatro vientos.

Sin embargo, tras las luces, asoma una realidad presupuestaria que merece análisis. La mayoría de estos eventos se centran en presentaciones musicales donde los municipios gastan recursos económicos considerables. Es aquí donde surge la tensión: mientras los concejales intentan fiscalizar estos gastos, sus críticas suelen tener "mala fama". El vecino solo busca distracción, lo que permite a las autoridades aplicar la cómoda lógica del "Pan y circo": comprar un aplauso momentáneo con el brillo de una estrella foránea, pero con un impacto social que se apaga junto con el escenario. Esta desconexión no es nueva; en el ámbito de las gestiones culturales, una de las críticas que se le hizo a la anterior administración de Víctor Hugo Figueroa en Penco (2012-2024) fue que su política se volcó a traer artistas consagrados de fuera, sin impulsar realmente una vitrina para el perfeccionamiento de los talentos anónimos de la comuna. El fracaso de iniciativas como aquel concurso de cuentos de 2015 —suspendido porque participó una sola persona— o las lecturas poéticas vacías porque los gestores "traen a su propia gente", nos obliga a preguntarnos: ¿Qué espacios reales de participación le estamos dando a la gente?

Es en este contexto estival, donde el disfrute es el panorama central, que surge una pregunta clave: ¿Cómo hacer eventos masivos sin recurrir a altos gastos y lograr que el vecino sea partícipe, no un mero espectador? Todos merecen capear el calor con un chapuzón o salir a bailar, pero ese mismo ímpetu por quemar calorías y eliminar tensiones también se encuentra en quienes aman el deporte. Es cierto que existen esfuerzos por convocar a la comunidad en torno al balón, como ocurrió en el verano de 2025 con el vibrante clásico de Talcahuano entre Huachipato y Naval, un duelo de ida y vuelta que encendió la zona, o el tradicional Octogonal del Biobío que convoca a equipos de Tercera División. Sin embargo, en estas instancias el habitante común sigue siendo un espectador de figuras consagradas o profesionales en formación. Incluso en la tranquilidad de Trupán, el torneo de ajedrez destaca como un oasis de participación abierta, pero el fútbol —el lenguaje universal del chileno— sigue cerrado bajo llave para el ciudadano de a pie.   

La propuesta es innovadora y simple: convocar a un campeonato comunal de fútbol para principiantes, con fines estrictamente recreativos. La idea es que la municipalidad abra la convocatoria para que grupos de amigos y parientes se inscriban en un torneo piloto. No necesitan ser profesionales ni pertenecer a una liga federada; solo necesitan las ganas de salir a una cancha de tierra o pasto sintético con un plantel de amigos que compartan un vínculo cotidiano. El objetivo es que el vecino común se sienta, aunque sea una vez en su vida, protagonista de un partido de fútbol real dentro del marco de su fiesta comunal. La adrenalina de entrar a la cancha y la pasión de defender los colores del barrio ofrece una experiencia de pertenencia que no se compara con escuchar una cumbia a la distancia desde enormes parlantes. Es hora de que el verano deje de ser algo que se mira y pase a ser algo que se juega.

domingo, 2 de noviembre de 2025

UNA SITUACIÓN INSÓLITA: El centralismo santiaguino como inesperado motor para la cobertura deportiva en todas las comunas del Biobío

 Pareciera una contradicción insalvable, una de esas paradojas que duelen a quienes defendemos la identidad regional. ¿Cómo es posible que un medio de comunicación de Concepción, baluarte de la identidad del Biobío, incluya en sus reportes deportivos los resultados de Colo-Colo, la Universidad de Chile y Universidad Católica? A primera vista, resulta chocante. Es como si, sin darnos cuenta, nos volviéramos cómplices del mismo centralismo que tanto criticamos, entregándole espacio a la capital en nuestra propia casa. Pero, al mirar con lupa, la explicación tiene más de marketing y conexión real con la audiencia que de sumisión. Aquí lo desmenuzamos.   



El corazón del problema reside en que los medios dominantes, aquellos que marcan la pauta noticiosa del país, son santiaguinos. Es una realidad irrefutable: las grandes cadenas de televisión, diarios y radios de alta cobertura tienen su sede, dirección editorial y principales fuentes de ingresos en la Región Metropolitana. Para ellos, el fútbol "nacional" es, por definición, el que se juega en la capital. Los equipos de Concepción, por muy populares que sean a nivel local (como Huachipato, la U. de Conce o Deportes Concepción), no reciben el mismo énfasis simplemente porque el foco mediático no está acá. Este centralismo informativo es el que nos obliga a actuar de forma estratégica.                                                                                                       


                  

 Para este presente 2025, la Región del Biobío es una verdadera potencia futbolística. Contamos con nueve equipos compitiendo en cuatro de las cinco categorías del fútbol chileno: Huachipato (Primera A), Universidad de Concepción (Liga de Ascenso, aunque recién ascendido a Primera A), Deportes Concepción (Primera B o Liga de Ascenso), Lota Schwager, Comunal Cabrero y Naval (Tercera A), y Deportes Laja Histórico, Nacimiento y República Independiente de Hualqui (Tercera B). Y no podemos olvidar a dos clubes con igual o mayor arraigo popular que hoy, por razones administrativas, no están compitiendo, como Arturo Fernández Vial e Iberia de Los Ángeles. Con todo este músculo local, la pregunta es aún más válida: ¿Para qué mirar a Santiago?            



 La respuesta es simple y brutalmente honesta: los tres grandes son un fenómeno nacional, no solo santiaguino. Colo-Colo, la U y la UC son, hasta ahora, los únicos clubes capaces de contar con afición, hinchadas organizadas y barristas en todas y cada una de las comunas de la Región del Biobío. Es un nivel de penetración que los clubes locales, por mucho esfuerzo que hagan, aún no logran igualar. Esta realidad es el resultado de décadas de fuerte influencia mediática centralizada que, por su parte, no genera noticias constantemente de nuestros equipos locales.

De las 33 comunas que conforman nuestra región, hay varias zonas que carecen de representación directa en el fútbol. Pensemos en la totalidad de la Provincia de Arauco, una buena parte de la precordillera, o comunas como Florida y Penco. En esos lugares, la gente está mucho más expuesta a seguir los partidos de los equipos capitalinos, sencillamente porque son los que ven en la televisión o escuchan en la radio con mayor frecuencia. Es en estos sectores donde los restobares promocionan la transmisión de partidos de "los grandes", porque desde el marketing saben que esos duelos aseguran un flujo de clientela. Para un medio regional, incluir los resultados de estos equipos no es un favor al centralismo; es una estrategia de supervivencia.   



El marketing lo confirma: la inclusión de los resultados de los clubes capitalinos garantiza un piso de audiencia de todas esas comunas que, de otra forma, podrían ignorar la publicación. Si un medio se enfoca solo en los nueve clubes regionales, estaría hablando solo a una parte de la región. Al agregar a los tres grandes, el cálculo es simple: se suma la afición de las ciudades que sí tienen fútbol propio más la audiencia de los lugares que sólo siguen a los equipos capitalinos porque los sienten más cercanos. De esta forma, lo que parece una traición al regionalismo es, en realidad, un movimiento astuto: el medio se asegura de que su mensaje, incluso aquel que crítica el centralismo, llegue al 100% del territorio de la Región del Biobío, capitalizando una realidad social y deportiva ineludible. Es el precio de la audiencia total en un ecosistema mediático complejo.                    


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viernes, 31 de octubre de 2025

El Mall Como Escenario: La Lección de Inclusión de Mall Plaza y la Deuda Estatal con el Talento Anónimo

 La llegada del verano de 2025 trajo consigo una sorpresa de parte de Mall Plaza. 

La cadena de centros comerciales se saltó su negocio tradicional para buscar talentos anónimos, reclutando bailarines para el equipo del Festival de Viña en sus sucursales de Bio Bío, Santiago y Antofagasta. Esta acción fue una triple jugada de oportunidad: un panorama de verano, una actividad entretenida en la ciudad y un camino real para gente con habilidades. Meses después, en octubre de 2025, hacen lo mismo, ahora buscando cantantes para la obertura de Viña 2026. Su publicidad fue muy acertada, tocando la fibra de la rutina y el aburrimiento de muchos que, por la crisis económica, no pueden salir de viaje. Mall Plaza reconoció así a la gran mayoría que se queda en casa, convirtiendo sus espacios en un lugar de participación.      



El valor de esta idea privada está en que Mall Plaza le da un rol principal a quien concursa, no solo de espectador. Esto es muy diferente a lo que hacen las instituciones del Gobierno y las municipalidades, como el Ministerio de las Culturas. Aunque estas promueven visitar museos y conocer el patrimonio, lo que ofrecen al ciudadano común es ser principalmente público. La diferencia es clara: Mall Plaza abre puertas para el talento anónimo, mientras que lo público solo organiza eventos con figuras ya conocidas.          

Esta falta de espacios se nota en lugares como Concepción, que dice ser una ciudad cultural. La Municipalidad no ha hecho un concurso de cuentos de formato libre en la última década. Los pocos concursos de microcuentos existentes (y que, cabe destacar, no son organizados por la Municipalidad) limitan la escritura a solo 100 palabras. Las juntas de poetas son cerradas a gente invitada, impidiendo que el público comparta sus escritos. Para el Gobierno, el primer paso para ser reconocido es postular a fondos como el FONDART, pero los papeles que hay que llenar son muy complejos y no hay ayuda clara para la gente sin experiencia. Quien dibuja o canta y quiere mostrar su trabajo por primera vez se topa con un muro burocrático. Además, la difusión de estas oportunidades en redes sociales es muy débil, y no se valora el esfuerzo de los comunicadores digitales que, muchas veces sin pago, intentan que la información llegue rápido a la gente. 

Ofrecer lugares para interactuar y desarrollarse es una necesidad social que ayuda a combatir la inactividad, la soledad y la depresión. Crear centros culturales y deportivos hace más fácil el acceso a la vida social. Permite conocer gente sin depender de los compañeros de trabajo y da oportunidades a personas que les cuesta relacionarse para hacer amigos o encontrar pareja. Es inútil decir que el que está solo debe "rebuscarse la vida en la calle" si esa calle solo muestra comercio (para interactuar debes pagar $). Ideas sencillas, como organizar campeonatos de fútbol amateur para que los equipos de amigos participen y sientan que son lo principal del evento, podrían ahorrar dinero al municipio y fomentar la actividad comunitaria.

Esta falta de opciones golpea a jóvenes que viven en barrios apartados de Concepción. El año académico pasa y el verano es aburrido, pues sus familias no viajan y sus vecindarios ofrecen muy poco. Un estudiante que viva en Palomares, Villa San Francisco o Santa Sabina, por ejemplo, se enfrenta a esta realidad. Las escasas actividades musicales en plazas suelen ser raras y con fines políticos, no para encontrar talento. Antes de que Héctor Muñoz ganara las municipales del 2024 (y sea ahora el actual alcalde de la ciudad), los barrios periféricos no tenían actividades de verano organizadas por el municipio; ni Barrio Norte tenía un carnaval ni Chaimávida, en una zona más rural, tenía fiestas costumbristas. Incluso lugares como la capilla católica de la Población Baquedano se enfocan más en adultos mayores, dejando a los jóvenes sin un lugar. El talento anónimo y la persona solitaria se quedan sin opciones de crecimiento. Mall Plaza, al menos, descentraliza la posibilidad, iluminando un lugar donde la acción pública ha fallado.