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domingo, 4 de enero de 2026

Todo el ánimo y el aguante para los jóvenes que buscan conocer el resultado de la PAES. En este sueño de ingresar a la EDUCACIÓN SUPERIOR. Pase lo que pase, ¡tu siempre serás un grande!

Bien sabemos que la educación es importante, pero si tuviste la fortuna de quedar en la U...piensa que el camino no es fácil. Tu requieres consejos y estrategias para pasar los ramos (aprobar las asignaturas)


jueves, 13 de noviembre de 2025

La Odisea de Ser Universitario: De la Ilusión a la estrategia

Con Inteligencia Artificial se intenta detallar
COMO ES UNA DE LAS AULAS, DE LA UNIVERSIDAD DE CONCEPCIÓN (UdeC)
El rito es casi universal: miles de jóvenes rinden la Prueba de Acceso a la Educación Superior (PAES), la última iteración de un largo linaje de filtros que incluye a la PAA, la PSU y la PDT. Lo hacen imbuidos en una fe casi religiosa: la educación es el único motor para ascender socialmente y escapar de la pobreza. Esta premisa, noble en esencia, se quiebra con el tiempo, cuando la realidad del "cesante ilustrado" golpea a la puerta y el aspirante se da cuenta de que el cartón universitario es solo la mitad del trato; la otra mitad, igualmente crucial, requiere haberse "ganado" a los profesores, tener contactos, o al menos, una red que te tome en serio a la hora de contratarte. Esta dinámica ha sido la constante incluso mientras el sistema de acceso se profesionalizaba. Desde 1966 con la PAA hasta la PAES de hoy, las pruebas han servido como un mecanismo de selección para las universidades del Consejo de Rectores, marcando una brecha de prestigio con aquellas privadas que, desde los 2000, hicieron de la no-exigencia de prueba un negocio paralelo, que a su vez se nutría del negocio aún más paralelo de los preuniversitarios. Una vez terminada la enseñanza media, y con la presión de promediar puntajes, comienza la primera gran batalla.  

UN PARÉNTESIS LOCALISTA

En el año 2004 la Universidad San Sebastián (USS) elaboraba unos facsímiles de ensayo previo a la rendición de la PSU (En ese tiempo), y que venían de regalo en el Diario El Sur de Concepción. Lamentablemente en Google no hay registros de aquello. 

Así como en el año 2005 muchos jóvenes que estaban por rendir la prueba iban a ensayos que se realizaban en varias casas de estudio, como en la sede de la UTFSM en Hualpén, en la UCSC Campus San Andrés, en la U. Santo Tomás, hasta en la USS. Era un entretenido paseo de fin de semana, incluso en algunos de dichos lugares los organizadores se rajaban con café y galletas. Era un panorama bien simpático en verdad. 



El primer gran desafío, y quizás el más trascendental, reside precisamente en la elección de la carrera. Entrar a la universidad es también entrar en una jerarquía de empleabilidad, donde el prestigio de la institución y el puntaje de corte de la carrera se traducen, quiérase o no, en una mayor o menor probabilidad de éxito profesional. No es lo mismo estudiar Medicina en la Universidad de Concepción, donde acceden los puntajes de élite (los llamados "capos"), que matricularse en Pedagogía en Filosofía en la misma casa de estudios, que, en los tiempos de la PSU (mediados de los 2000), era la opción de último recurso para quienes obtenían puntajes bajo los 580 puntos. Si bien cada persona tiene habilidades distintas —el bueno para los números nunca será el mejor humanista, y la broma sobre el odio de los estudiantes de Periodismo por las matemáticas es un clásico—, la crisis de la empleabilidad nos obliga a tomarle el peso a este dilema. En un entorno de "Educación de mercado", donde el título es un mero trámite para escalar un peldaño en la sociedad, la carrera se convierte en una inversión de alto riesgo, y solo algunas, como Medicina, parecen asegurar una estabilidad laboral inmediatamente después de egresar.                                                                                       


    

Superado el proceso de admisión y ya con la matrícula en mano, el estudiante enfrenta el segundo coliseo: la supervivencia académica. La euforia del ingreso pronto cede ante la pesada mochila de la deuda, pues el crédito estudiantil es un préstamo que se cancelará tarde o temprano. En los primeros días, con las asignaturas inscritas de forma automática, se desata la ambición: aprobar todo. No se debe subestimar la malla curricular, ese cartón entregado en las casas abiertas, que esconde una trampa mortal: las asignaturas de "líneas largas". Reprobar uno de estos ramos clave significa un atraso inmediato de un año completo, transformando cinco años de carrera en seis. Aquí es donde se forja la mentalidad estratégica: el estudiante debe cranearse la táctica de cuál ramo "reprobaría perdiendo menos", diferenciando entre las asignaturas de hilo largo y aquellas de "segunda o tercera importancia" (hilo corto). La presión se intensifica con la normativa universitaria. Las universidades permiten un máximo de tres intentos para cursar una asignatura; después, el destino del alumno queda en manos del temido "Causal de Eliminación", un comité de docentes que decide si el esfuerzo merece una última oportunidad. Las reglas varían dramáticamente: mientras que, en la UdeC, un 4,0 bastaba para eximirse (en los 2000’s), y un simple “No Cumple Requisito” (NC) en un certamen significaba reprobación automática, en la UCSC se necesitaba un 6,0 para la eximición, un 3,5 para ir a examen, y la posibilidad de un “repete” si se fallaba este último.                            

Y, sin embargo, a pesar del estrés financiero y académico, la vida universitaria es, paradójicamente, una etapa entretenida. Aunque no se haya quedado en Medicina, el estudiante tiene ahora la justificación perfecta para seguir viviendo en casa si es del Gran Concepción, o para emanciparse y arrendar una pieza. Hay más tiempo libre para disfrutar de la juventud, para el esparcimiento o para los primeros carretes de mechón, que suelen ser una iniciación social a base de cerveza en los pastos de la universidad y, de paso, el primer gran distractor de la meta profesional. El carrete puede llevar a relaciones íntimas y, en el peor de los escenarios, a un embarazo que obligue a postergar el futuro para pagar la obligatoria pensión alimenticia. Otra gran motivación es el idealismo "revolucionario": participar en marchas y tomas. Si bien en este 2025, con el auge de la derecha política, este activismo está algo desfasado, a mediados de los 2000’s era una potente identidad juvenil, impulsada por Federaciones y Centros de Alumnos que levantaban causas justas, como la deuda estudiantil. Pero aquí reside el arma de doble filo: involucrarse demasiado con los compañeros dirigentes puede ser riesgoso. Los académicos de un sector político más conservador pueden estar "dateados" sobre los estudiantes subversivos o militantes de izquierda para sutilmente, a futuro, cerrarles las puertas laborales. En los primeros años se disfruta la pertenencia, el saludo en el pasillo y la talla compartida, pero al egresar llega el "Coliseo Romano", y no hay peor enemigo que un profesor-contacto que informe a una gran empresa que "tal sujeto es inmaduro" o que solo "aprobó al arrastre y con puros 4,0s". El universitario debe ser un estratega, no solo un idealista.

domingo, 8 de diciembre de 2024

Relato: Falto de sentido común

 

 Como introducción a esta historia, y basado en hechos reales, muchas personas en Chile rinden la PAES (Prueba de admisión a la educación superior). No solo los jóvenes son los que buscan definir o luchar por su futuro, también hay casos de adultos mayores quienes por voluntad propia buscan superarse. La prensa dio cuenta de muchos abuelitos quienes enfrentando todo tipo de obstáculos, logran puntajes importantes para ingresar a las carreras de sus sueños. 

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Ahora si, vamos a la ficción. 

Una diputada, referente de un bando político bastante controversial, da una declaración en una conferencia de prensa que deja muy perpleja a TODA LA OPINIÓN PÚBLICA. 

Esto pasó afuera del Congreso 

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Diputada: Estimados ciudadanos, a raíz de una realidad que ha venido ocurriendo durante los últimos años en nuestro país, hemos decidido como partido crear un proyecto de ley donde se busque IMPEDIR QUE ADULTOS MAYORES RINDAN LA PAES. 

Con esos dichos, surgió una lluvia de reclamos y críticas, ya que esas palabras literalmente carecen de sentido común. Fueron interpretadas de clasistas, discriminatorias o cerradas. 

Aunque después de emitir la cuña en todos los noticieros, algo pasa en el Departamento de Prensa de un importante canal de televisión. Allí el editor (en su oficina) ve que está sonando el teléfono fijo, que está puesto encima de su escritorio. 


Editor de prensa:- ¿Aló?


Y era la diputada quien hablaba al otro lado del teléfono 

Diputada:- ¿Aló? ¿Señor Salazar? Soy yo, la diputada Camila Rosas 

Editor:- Ah, diputada. Cuénteme 


Diputada:- Estimado, sabe que necesito hacer un desmentido. Me parece que mis declaraciones en el Congreso fueron sacadas de contexto. 

Editor:- ¿Ah si? 


 Diputada:- Cuando dije que queríamos impedir que los adultos mayores rindan la prueba, no fue en el tono de negarles el derecho a la educación. Fue con la idea de que a ellos los dejáramos entrar a la universidad sin el tramite de dar esa prueba, que en rigor va más pensada para los chicos jovenes. Pero claro, como mi partido es tildado de conservador, la prensa sensacionalista pone el titular como que nosotros fuéramos.¡poco menos que unos pencas! 

Editor:- O sea, sus dichos fueron para que al adulto mayor lo dejen entrar a la educación superior sin la necesidad de rendir la prueba ¿No es así? 


Diputada:- Si, así es.

Editor:- Si, pero nuestros periodistas hicieron la nota basado en sus dichos. De hecho, antes de sacarlo al aire tuve la oportunidad de escucharlos unas cuantas veces. Si mi memoria no me falla, usted dijo textual...QUEREMOS IMPEDIR QUE LOS ADULTOS MAYORES RINDAN LA PRUEBA ¿O me equivoco? 


Diputada:- Claro, pero le agrego una cosa amigo. Hay otro diputado del bando contrario que se aprovechó del "impasse", y empezó a descalificarme en público al tratarme de...."Weona". 

Editor:- Si, pero comprenda que el tono con que usted dio la declaración, a oidos de muchos chilenos, carecía de sentido común pues diputada.   


Diputada:- Por eso mismo quiero hacer mi desmentido. 

Editor:- Pensándolo bien diputada, y disculpe mi franqueza ¿ah?, pero en cierta medida el otro congresista tiene razón. Usted se equivocó.  


Diputada:- ¿¡Perdón!? ¿Qué está diciendo?

Editor:- Si pues, usted igual fue algo ingenua 


Diputada:- ¿Que se ha imaginado oiga? Voy a hablar con su jefe. ¡Esto no va a quedar así! 

Editor:- Es que la razón es simple, según usted....allí quiso decir otra cosa ¿no cierto?. Pero si pensamos en frio, su idea fue muy mal planteada también pues!... ¿¡Le doy un consejo!? Consígase mejores asesores para que le redacten mejor  los discursos. O al menos léalos en silencio, antes de que le toque hablar al micrófono  ¿¡Bueno!?. Ahora tengo que hacer, ¡Buenas tardes! -



Otras tallas DEL CONGRESO NACIONAL

PROYECTO DE LEY

 En el Congreso Nacional se discutió un proyecto de ley crucial para la inversión del Gobierno en CULTURA, un tema que ha sido históricamente descuidado en el desarrollo del país. Durante la sesión, un senador de izquierda defendió la necesidad de que el Estado intervenga en la promoción de las bellas artes, argumentando que es esencial para el desarrollo de los jóvenes. Sin embargo, un senador de la oposición expresó su desconfianza sobre el uso de los recursos ($$$), señalando la falta de infraestructura cultural y la posibilidad de que el dinero se malgaste. 

El debate se intensificó cuando un senador indeciso, como fue el caso de Branco Parisi, fue presionado por sus colegas. A pesar de su incertidumbre, recibió un argumento peculiar de otro senador, Gaspar Sheriff, quien relacionó la necesidad de inversión cultural con el comportamiento ruidoso (y ordinario) de sus vecinos durante las fiestas. Aunque la conexión parecía frívola, Branco reflexionó sobre la importancia de la cultura en la vida cotidiana de las personas. 

Finalmente, tras un receso para deliberar, Branco DECIDIÓ VOTAR A FAVOR DEL PROYECTO, argumentando que la inversión en cultura podría ayudar a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, incluso en aspectos tan domésticos COMO EL CANTO EN KARAOKE. El Presidente del Senado confirmó la aprobación del proyecto, , marcando un paso significativo hacia una mayor inversión estatal en el ámbito cultural.