En una noche, un hombre estaba llegando a su casa. Abría la puerta y entraba, eran pasado las 12 de la noche. Algo cansado y exhausto quería solamente echarse en la cama, cuando de repente pilla algo inesperado.
Su esposa lo estaba engañando con otro hombre.
Rubén:- ¿Isabel?
Mientras la señora y el amante quedaron con piel de gallina, ya que fueron sorprendidos amándose.
Isabel:- ¿Rubén?
Rubén:- Pero mujer...
Isabel:- Déjame explicarte todo.
Rubén:- Tranquila. No hay nada que explicar ¡¡Me alegraste el día!!
Isabel:- ¿Ah?
Rubén:- Si poh', es más...si quieres seguir con él ¡Cuenta con mi apoyo! Es más, yo voy a dormir en la pieza de visitas abajo ¡Sigan en lo suyo no más! Mañana vemos lo del divorcio ¿ya?, buenas noches
Isabel:- ¿Rubén? ¿Qué estay hablando? ¿¡Porque te pone feliz esto!?
Rubén:- La historia es bien larga, pero la voy a hacer cortita no más. Hace un año que me empezaste a hacer a un lado, ¡ni me inflabas! y de primera me afectó mucho pero luego se me pasó.
Isabel:- ¿Te diste cuenta que ya no estaba sintiendo nada por tí?
Rubén:- Algo mucho mejor, cuando buscaba refugio por tus desaires en mi contra, conocí a Yolanda, una venezolana buenamoza....y como crees, vengo de pasar la tarde con ella. Yo tengo amante
Isabel:- ¿Ah?
Rubén:- Si poh, y con esta escenita se me acabó el cargo de conciencia, tenía miedo de que me descubrieras. Pero bueno, ahora se me abren las puertas con Yolanda, podré estar el resto de mi vida con ella. ¡Ya chiquillos! ¿Qué les traigo? ¿Un vinito que tengo guardado en el comedor? ¿Al caballero le faltan condones? ¡Pidan no más! ..Con confianza
Un mes después, Rubén sigue el consejo de Isabel y se comunica con los alcaldes, logrando una cita con uno de ellos. Sin embargo, al llegar a la reunión se entera de que la única oferta de empleo disponible es un puesto de limpieza en la municipalidad (para derechamente limpiar los baños), lo que lo desanima profundamente. A pesar de tener el título de abogado, se siente menospreciado, ninguneado y frustrado por la falta de oportunidades que realmente se alinee con su formación profesional (Le juega en contra no tener contactos, razón para que ni siquiera le den pitutos).
Esta historia narra el caso de Raúl
Garrido Silva, un hombre de 45’ años que ha sido condenado por
asesinato, femicidio e infanticidio. Todo ocurre en la aun tranquila
localidad de Porvenir (Isla de Tierra del Fuego, Región de
Magallanes). El crimen fue producto de la rabia y de los impulsos en
el victimario, ya que al ver como su segunda mujer tenía relaciones
con su amante en su propia cama le vino repentinamente el amargo recuerdo
de otra infidelidad por parte de la primera mujer que este mismo tuvo, tiempo atrás. Aunque antes de ser tomado preso, Raúl no tenía la
faceta (ni el estigma) de ser indicado como criminal, ya que en gran
parte de su vida fue en realidad un hombre muy trabajador.
El
capítulo comienza 10 años antes del crimen (Cuando presuntamente
Raúl no tenía ni siquiera antecedentes penales), allí el hombre
estaba totalmente enchufado con su rutina diaria. Trabajaba en el
campo, y se caracterizaba por ser un hombre muy responsable. Aunque
en el camino conoció a una jovencita de tan sólo 14 años, se
trataba de Claudia. En realidad ellos se conocieron de forma casual,
cuando la menor iba directo a su escuelita en medio de la pampa
(sola). Mientras el adulto Raúl quien pedaleaba en bicicleta se
ofreció para llevarla, claramente fue un acto de buena fe como lo
haría un tío o un padre. Recuerden que el lado chileno de la Tierra
del Fuego (como es propio en la Patagonia) es una de las zonas menos
densas y mas tranquilas del país, algo que hoy pasaría a ser un
paraíso para los citadinos.
A
partir de allí ocurrieron dos cosas paralelas. La esposa de Raúl
tenía una amante, algo que con el tiempo fue un secreto a voces en
todo Porvenir pero como era de suponerse el último en enterarse era
este hombre. Fue un hombre tan trabajador que generó un pequeño
descuido con la señora, aunque la vida allí en el campo era
tranquila también fue aburrida lo que habria incitado en ella tener
relaciones con otro hombre. Ante tal engaño, pareciera que Dios
hubiera premiado a Raulito aunque no de la forma correcta que
digamos, pues Claudia se sentía atraída por este hombre quien
siempre tenía la voluntad de llevarla en bicicleta.
Viene
el momento en que Raúl se entera de la verdad, pero a partir de allí
no le quedó otra que resignarse al hecho de un amor definitivamente
muerto. Se separaron. Sin embargo eso no significaba que el adulto le
diera el sí inmediatamente a Claudia, considerando que esta niña
era menor de edad. Aunque con el tiempo se dio cuenta que a raíz de
su amabilidad surgió sin querer una linda amistad, por ese motivo
Raúl se encariñó mucho con esta chica. Tras algunos arreglines
extraños que eran propios del campo, la capilla del pueblo aceptó
que ambos contrajeran matrimonio. Raúl y Claudia se habían casado.
En
esta primera etapa de la historia, cualquiera podría pensar que el
error de Raúl sería le pedofilia. Eso no era nada, comparado con lo
que vendría después.
-
10
años después
Raúl
y Claudia ya eran un matrimonio totalmente consolidado, con hijos y
hogar. De primera fueron una pareja bastante estable, cuyo sustento
principal fue el trabajado de Raúl quien claro ahora se desempeñaba
como auxiliar en el hospital.
Todo
bien, hasta que en el camino se apareció un hombre. Ocurre que
mientras Raúl no estaba en la casa, Claudia pasaba todo el día en
la casa pero también tenía muy buenas relaciones con sus vecinos.
Una de ellas había invitado a su hermano (quien vivía en Punta
Arenas) para pasar unos días en su casa. Si bien la vecina tenía
pensado presentárselo a Claudia, este afuerino repentinamente llegó
preguntando por el domicilio de su familiar. Repentinamente ambos se
encontraron fortuitamente. Aunque interiormente las llamas se
prendieron en ambos.
Raúl
y Claudia habían sido invitados a la cena de la vecina, donde
también estaba este hombre.
Pasaban
los días y Raúl no sospechaba de la calentura que Claudia tenía
por ese sujeto. Pero a la vez, los amantes ya acordaban como debían
juntarse en las tardes, ambos tenían relaciones sexuales en la cama matrimonial de
Raúl mientras éste último preocupado de la pega seguía cayendo en
la ingenuidad que tuvo de antaño.
Sólo
que en el Hospital Raúl escuchaba comentarios por parte de
compañeros, quienes le contaban sobre las andanzas de Claudia. De
primera el hombre no quiso creer dichas versiones, pero eso sí...el
fantasma de la primera mujer retornaba a su mente. En una mañana
cualquiera Claudia despertó muy cansado, eso gatilló más las dudas
en Raúl.
Luego
viene el momento clave. Raúl ya estaba con la inquietud, por eso
buscó la forma en el trabajo de excusarse un par de horas para
monitorear por su casa. Así fue que en pleno mediodía iba camino a
su casa, donde con su hijo menor jugando en el living caminó por los
pasillos hasta encontrar….a los amantes teniendo sexo.
Cuando
el hombre ha sido descubierto no halló nada mejor que arrancar de la
casa. Cuando Claudia (Ya con poca ropa) trató de explicarle a Raúl
sobre el “impasse”, a este último le despertó una rabia que
quizás la tuvo contenida por años pescando un martillo para
finalmente matarla. Minutos después, ya perdiendo totalmente sus
cabales, pescó un cuchillo para matar también a sus dos hijos
lactantes.
Como
Raúl nunca antes había matado personas sufrió un “Shock”
psicológico que lo dejó totalmente ido, esto pasó antes de ser
capturado por carabineros. El ahora asesino (femicida e infanticida)
caminó vagamente por los predios aledaños a Porvenir, tan
schockeado que ni siquiera puso resistencia cuando fue hallado por un
radiopatrulla policial.
Dicho
capítulo fue del año 2004, momento en que Raúl Garrido cumplía
condena en la carcel de Porvenir (Uno de los recintos penitenciarios
mas tranquilos para un preso en todo Chile, ya que para el 2014 una
década después de haberse transmitido este capítulo un reportaje
de TVN confirmaba que allí había un solo preso y en un cárcel con
capacidad para 32 reos. Es paradójico entonces que si en Porvenir
matabas a dos niños y 1 mujer, allí encerrado sólo debías acatar
las normas de los gendarmes porque como no habría más presos, no
habían compañeros de celda que te hicieran….. la vida imposible).