jueves, 30 de julio de 2026

Relato: Indirecta

Y cuando la otra persona sube el volúmen de su tele, tu en tu pieza sientes
como que te "estuviera latiendo el corazón". ¿No te ha pasado? (Boom Boom)
Afortunadamente no pasa con todos los televisores 
En una casa cualquiera, un sujeto (Pancracio) llegaba como allegado tras tener varios problemas con otras personas (donde antes intentó alojar), allí el dueño de casa lo acogió en su hogar sin problema dándole un dormitorio en el segundo piso. Mientras que otro de los allegados (Pancho) tuvo que resignarse porque anteriormente hubo roce entre ambos.

Van pasando los meses, y se notaba que Pancracio se movía de la casa (totalmente "apernado"). Después de ver la televisión en su dormitorio, con el volumen demasiado fuerte, la apagó porque fue al baño, cuando de repente escucha desde el dormitorio de Pancho (El otro allegado) unas indirectas, resulta que el otro se estaba desahogando hablando solo y conteniendo la rabia por tener que aguantar a Pancracio. 

Pancho (Hablando solo en el dormitorio):- Ya han pasado casi seis meses, tener que aguantar a este cacho acá en la casa. Ni siquiera lo aceptan sus hijos en sus casas, intentó probar suerte en el norte alojándose donde su hijo mayor que es militar, pero tuvo problemas con la nuera. Su hija del medio ni siquiera lo viene a ver, viviendo a unos pocos kilómetros de aqui, y el menor quien se supone que es el hijo más cercano ni siquiera lo invita a alojarse en su casa. ¿Acaso no se dá cuenta? ¿Quién es el problema aquí? ¡El es el problema pues! 

Pancracio lo estaba escuchando en su pieza, y se estaba enfureciendo. Pancho seguía desahogándose solo. 

Pancho (Hablando solo en el dormitorio):- Y más encima tiene su casa en el otro barrio donde vivía con su segunda esposa, tuvo problemas con ella. Curiosamente este pelota que aquí está atornillado como chape, es un heredero de la casa donde vive, pero lejos de intentar recuperar su casa deja que la señora lo mandonee y que se quede ella con la casa, ¡ja ja! para colmo la tipa ni siquiera le trabaja a nadie. Claro, linda la cuestión, él no hace nada por recuperar su casa pero viene a hinchar las pelotas aquí ¿no cierto? 

Pancracio bien intolerante, se enfureció y se levantó de la cama para bajar a encarar a Pancho.

Mientras tanto, Pancho se seguía desquitando hablando solo. 

Pancho (Seguía hablando solo en su dormitorio):- Es de esas tipicas personas que apenas llegan empiezan a meter escándalo, son de esos mismos piojos resucitados que vienen aquí a mandar, desordenan el ritmo de vida que teníamos antes, se adueñan de la cocina. Pero vaya a pedirle uno que baje el volúmen, porque lejos de colaborar se hacen las víctimas, les da la garrotera...se hacen los ofendidos, apagan la tele y se mastican la rabia. Te hacen sentir culpable sólo porque les pides que bajen el volúmen. Tienen un carácter super difícil 

De repente alguien golpea la puerta, Pancho va a abrir y era Pancracio muy enojado.

Pancracio:- ¡¡Dime las weás en la cara ahora poh, poco hombre!! A ver si eres tan gallito 

Pancho:- Sólo pesca tu control remoto y baja el volúmen de tu tele, ¿o no te das cuenta que la contaminación acústica afecta a las otras personas que viven en esta casa? Obvio que de la noche a la mañana yo hable solo y hablando weás poh'. Tu tele retumba hombre, ¡dáte cuenta! 

Pancracio:- Espera un poco, se escuchan unas goteras por aquí ¿oyes ese ruido?

Pancho:- Si, es el retumbe de tus películas. ¡Baja tu volúmen de la tele por favor! 

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