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miércoles, 31 de diciembre de 2025

SE VIENE UN NUEVO AÑO 2026: Un momento para descentralizar la confianza y aprender a dejar vivir


 Al cerrar este 2025, el medio digital independiente "Pasan Cosas" quiere detenerse un momento para dar las gracias de todo corazón a quienes, desde Facebook, X, Instagram, Threads o el blog, nos abren una ventana en su día a día. Este espacio nació con la idea fija de ser el compañero de ese vecino humilde y de esfuerzo que suele quedarse fuera de los grandes titulares; ese chileno de a pie que, aunque ha sido invitado mil veces a decir lo suyo, a veces prefiere el silencio por esa timidez tan nuestra, tan de nuestra idiosincrasia que nos hace observar antes de hablar.

El año que se nos va fue, para ser bien francos, un año "aguantable", uno de esos periodos de transición donde se sintió el peso de los cambios políticos tras la llegada de Kast a la presidencia. Se nota en el aire esa búsqueda de un orden que cierre de una vez el aprovechamiento de las clases políticas apitutadas, algo que quizás era necesario por un momento, y de lo cual se espera que la izquierda aprenda sus buenas lecciones. Al final, estos resultados no cayeron del cielo; son el fruto de cómo se ignoró al Chile real en un gobierno de Boric que, prometiendo ser socialista, terminó encerrado en una pauta propia que poco tenía que ver con el chileno promedio. Como dicen por ahí, los incondicionales del mandatario, en vez de ayudar a la democracia, solo le avivaron la cueca a una gestión que se olvidó de la masa obrera y se alejó de la calle.

Pero más allá de la política, este 2025 nos deja con la guardia arriba para cuidar nuestra democracia. El deseo más grande para este 2026 es que los que cortan el queque, los que tienen el poder, abran la mente y miren hacia las regiones. Hay tanto talento repartido por Chile que se pierde porque las oportunidades no salen de los mismos círculos de siempre; ya es hora de que el esfuerzo rinda frutos de verdad para el que se saca la mugre lejos del centro. 

Ojalá que este nuevo año nos encuentre siendo el motor de cambio para nuestros viejos, cuidándolos como se merecen, y que los desafíos del clima nos pillen unidos y con la cabeza fría. Que la tecnología que viene, como ese silencio tan especial de los autos eléctricos, nos regale un poco de paz mental y nos saque de ese consumismo que no llena a nadie; que el progreso no sea solo tirar cemento, sino aprender a vivir con menos ruido y más calma.

Hagamos que la empatía sea una cuestión de todos los días: si alguien se ve complicado con este mundo que cada vez se pone más difícil, démosle una mano, hagámosle la existencia más liviana. No hace falta que seamos los mejores amigos de todo el mundo, pero sí es urgente que aprendamos a dejar vivir al resto. La verdadera civilización, esa de la que tanto hablamos, está en respetar la paz del vecino y apañar al hombre honrado en su camino a la felicidad. Que el 2026 nos pille sin envidias ni malicias, entendiendo que uno es más respetado cuando menos humilla y más cuida al que tiene al lado. Que el respeto sea nuestra bandera para que todos podamos vivir tranquilos.

FELIZ Y PRÓSPERO AÑO NUEVO 2026, PARA TI QUIEN TE TOMAS EL TIEMPO DE LEER ESTE TEXTO.

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