jueves, 12 de febrero de 2026

Relato: Sentimiento de culpa

 En una noche cualquiera, unos vecinos en el barrio recibían muchas visitas en su casa a altas horas de la noche. Entre tanto Rubén miraba por la ventana de su casa el murmullo de dicha familia, quería ver una película tranquilo en su pieza pero la "chimuchina" penetraba los pasillos de su casa. 

Rubén sumergido en la rabia, empezó a hablar solo 

Rubén:- Que porque es Año Nuevo, que porque el jovencito de esa casa está de cumpleaños, que porque un equipo de fútbol sale campeón, a estos siempre le sobran excusas para meter escándalo en la noche ¡¡Ya no aguanto más!! ¡¡Los voy a encarar ahora mismo!! 

Y mientras Rubén camina por los pasillos de su casa, con la idea de salir a enfrentar a los vecinos, su esposa lo detiene. Mira aquí la razón... 

Cecilia:- ¿Y tú? ¿A dónde crees que vas?

Rubén:- Alguien le tiene que poner un cascabel al gato, a esa gentuza que tenemos de vecinos 

Cecilia:- Rubén, ¡no salgas! De verdad no lo hagas

Rubén:- Si poh linda la cuestión. Por eso este país está como está ¿no cierto? Ves a un tipo amedrentando a una mujer en la calle con arma blanca, y lo primero que te dicen...que no te metas porque ese no es tu problema. ¿Y que sacamos con eso? Dejamos que los vivarachos de siempre se la lleven pelada. Pero yo no lo aguanto más, que se vaya esa gentuza del barrio !!

Cecilia:- Rubén, están en un velorio 

Rubén:- ¿En un qué....!?

Cecilia:- En un velorio, el más viejito de la familia perdió la vida ¡y se fué!

Rubén:- ¡Ups! ¿Enserio?

Cecilia:- Si amor, acá te muestro las publicaciones de la Funeraria del pueblo. Ve mi celular 

Rubén:- Ohhh, no lo sabía. ¡De verdad que no lo sabía!

Cecilia:- Así que te relajas y te duermes 

-

Entonces Rubén se empezó a sentir culpable por los malos deseos de minutos atrás con esa pobre gente, quienes en verdad despedían a su ser querido. Claro, el hombre dentro de todo es católico y es respetuoso con ciertos códigos, hubiera sabido tal no hubiera sido negativo en su forma de hablar. 

La señora fue al dormitorio, mientras Rubén va a la cocina para tomarse un vaso de leche. Aprovecha la soledad en el lugar para reflexionar de la inmoral conducta, sin saber que uno de los vecinos había partido. Luego empieza a hablar solo, con la conciencia en crisis y en voz baja... 

Rubén:- Diosito perdóname, ¡te lo juro por lo más sagrado que no lo sabia! Hubiera sabido tal, no los hubiera tratado mal. Perdóname por el amor de Dios, estoy muy arrepentido 

-

Y de repente se aparece de la nada un hombre iluminado, con barba y pelo largo. Era Jesucristo quien escuchó la plegaria de Rubén 

Jesús:- Holi 

Rubén:- ¡Dios mio!.....¡¡ERES TÚ!!

Jesús:- Si hijo mio, escuché tus oraciones 

Rubén:- Diocito, perdóname, no es que yo los quisiera tratar mal, simplemente no sabía que uno de ellos había muerto 

Jesús:- Ya, tranquilo hombre. ¡Relajao! Acá no hay nada que perdonar 

Rubén:- ¿Enserio?

Jesús:- Si poh, tu no hiciste nada malo. Ven, y sigueme 

Rubén:- ¿Quieres que salga a predicar tu palabra, como lo hacen los evangélicos en la plaza?

Jesús:- Algo mucho más cuerdo que eso, ¡vamos! 

Y Jesús caminaba por los pasillos de la casa, mientras Rubén lo sigue. Al final ambos llegan a la ventana. 

Jesús:- Anda, y mira por la ventana 

Rubén:- ¿La casa de los vecinos?

Jesús:- No weón, es el estudio del canal MEGA ¡Obvio que es la casa de los vecinos amermelao! 

Rubén:- Ah

Jesús:- Anda y mira 

Rubén entonces se acerca a la ventana, y mira la casa de los vecinos 

Rubén:- Bueno, esas personas están despidiendo a su tata

Jesús:- Escúchalos bien, sé que tienes un muy buen oído hijo. Sólo presta atención, y escúchalos  

Así Rubén acata el mandamiento de nuestro señor Jesucristo 

Rubén:- Igual no parecen que estuvieran de duelo ¿ah?, están riendo y echando la talla en el patio de la casa 

Jesús:- Exacto. ¡Dos cosas! Hablan de cosas vanales, gritan y ríen, le pusieron harta chela a la vena. Y además, meten escándalo a estas horas de la noche. ¡Mira mi reloj hijo mío! Son las 2 de la mañana   

Rubén:- Bueno, al menos me aliviaste mi corazón. Estoy mucho más tranquilo, así que gracias por venir a mi casa Diosito 

Jesús:- Espera un poco

Entre tanto, Jesús mete una de sus manos al bolsillo. De ahí saca el teléfono móvil más moderno, un Samsung Galaxy S26. Se lo pasa al hombre con su mano 

Rubén:- ¡Noooo...!! ¿¡Un Samsung Galaxy S26!? Wena Don Jeshu, ¡¡Te pasaste!! Gracias, muchísimas gracias 

Jesús:- No te pases de listo tampoco, si te lo estoy prestando no más poh'. Así que no seay balsuo' tampoco! 

Rubén:- Ah 

Jesús:- Te lo estoy pasando, para que los grabes desde el antejardín de tu casa, viralizalos en Redes Sociales, fúnalos y denuncialos. Cuenta con mi apoyo divino. Pero, el domingo a las 8 de la mañana usted va a ir a la parroquia y me va a devolver el teléfono como ofrenda, esa es mi condición ¿¡Estamos!?

Rubén:- Hágase su voluntad señor Jesús! - 

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