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| Hay un motivo para no ser racistas ni clasistas TODOS TENEMOS UN ENCANTO OCULTO ! |
Si pones atención a las tandas comerciales de canales como Mega, Chilevisión o Canal 13 durante este presente mes de junio de 2026, notarás un comercial de la marca de autos chinos Changan. Al final de la historia, aparece un tipo en la oficina de asistencia técnica; el loco tiene entre 30 y 40 años, un aspecto súper jovial y, sobre todo, es un moreno a la chilena, de tez trigueña algo oscura. No anda con un terno millonario, sino con una polera o chaleco manga larga, unos buenos blue jeans y zapatos ordenados. Se ve relajado, tiene prestancia y mantiene un buen cuerpo, manteniéndose delgado o en una contextura maciza sin pasarse. Es alguien normal que sabe sacarse partido. Casi al mismo tiempo, aparece el comercial de shampoo para hombres de Tío Nacho, donde se repite la misma fórmula: un hombre de piel trigueña y cabello castaño, usando una polera manga larga liviana, suave y de cuello redondo, tocándose el pelo. Aunque hoy en día sepamos que muchos de estos personajes pueden estar creados con inteligencia artificial, la señal que mandan es clarísima: representar al hombre adulto latinoamericano.
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| Junio - Julio 2026 (Tanda comercial en la televisión abierta, Chile) |
Este modelo de personaje encarna perfectamente con varios "morenos" destacados de nuestra cultura popular que todos "cachamos", como el futbolista Alexis Sánchez, el actor Cristián Riquelme, el comediante Pedro Ruminot, el locutor radial Cristián "El Chico" Pérez, el actor Francisco Puelles ("El Chapu") o el cantante de cumbias Héctor "Kanela" Muñoz de Noche de Brujas. Tipos que tienen arrastre y que demuestran que el concepto de hombre moreno o mestizo hoy puede tener un rol protagónico. Como es sabido, la etnia chilena es la mezcla de las descendencias indígena y española. En nuestro panorama, el fenotipo promedio no es tan diferente al europeo porque en la interna predominan más los rasgos castizos de piel más clara que los mestizos de piel muy oscura, de ahí el clásico dicho de que "los chilenos somos grises". El problema es que, desde la colonia hasta fines del siglo XX, el racismo y el clasismo intentaron reforzar la idea de un predominio blanco, mirando al moreno como alguien "muy del pueblo", relacionado con la pobreza, el mundo indígena o la delincuencia. La aristocracia criolla siempre tuvo una tremenda aspiración europea; de hecho, hasta 1920 el cuico chileno viajaba en barco y conocía Francia al revés y al derecho, tal como pasó con el poeta Vicente Huidobro. Luego, la dictadura se encargó de acentuar el poderío mediático de los rubios en la tele, creando un complejo que duró años.
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| Menos mal que Cerro Navia queda en el Sector Oriente de la R.M #Parodia |
Frente a esta desesperada aspiración caucásica, hoy encontramos dos respuestas muy potentes. La primera viene desde el Chile profundo, donde hay una reacción política y cultural a toda esta ridiculez aspiracional. En su momento, el aceptar la propia identidad fue súper valorado desde el mejor momento de la izquierda como bando político opositor; a través de una onda más "andina" o "indigenista", se manifestó el orgullo de pertenecer a un país descendiente de indígenas, sintiéndose uno más dentro de América Latina. De ahí surgen intelectuales que critican con fuerza esa manía de querer ser una cultura que no somos, lo cual termina perjudicando a quienes, por cosas de la vida o nacimiento, simplemente no son rubios. Esto nos lleva a una pregunta clave que derriba mitos: ¿Acaso no nacer rubio te impide ser bonito o exitoso? Claramente no. La segunda respuesta viene, curiosamente, desde la Europa real en paralelo. Muchos países históricamente blancos han recibido millones de inmigrantes africanos en las últimas décadas. Basta ver el Mundial de Fútbol de este 2026, donde selecciones como Francia, Bélgica o Países Bajos tienen sus filas llenas de jugadores de origen africano. Es más, cualquiera que hoy recorra París y suba un video a TikTok te va a confirmar que, muy lejos de la vieja elegancia francesa de los libros, lo que realmente se ve cerca de la Torre Eiffel son dos cosas: un montón de gente negra y ratones gigantes paseándose por las alcantarillas. La fantasía de la Europa blanca y perfecta ya no existe ni allá.
Ya adentrándonos en la moda ideal para el bello hombre mestizo, armar una propuesta con estilo es mucho más fácil y alcanzable de lo que parece. La clave absoluta está en la sencillez de las prendas básicas. Pensemos, por ejemplo, en una polera de cuello redondo y mangas largas, de una tela suave y liviana, en un tono azul marino oscuro. Esta pieza se puede combinar a la perfección con unos blue jeans normales de corte tradicional, o si eres un joven que prefiere un look más urbano, con unos pantalones de rapero anchos que tengan bolsillos a los lados. Para los pies, la regla es simple: unas zapatillas de tono oscuro o unos zapatos oscuros, ya sean cafés o negros, pero que estén bien lustrados. No es una obligación usar un jockey, pero si el calor aprieta a mitad del día, ponérselo no viene nada de mal y aporta onda. Como parte de esa informalidad y relajo que tanto nos gusta a los jóvenes, se puede complementar la pinta cargando en uno de los hombros una mochila oscura, de esas clásicas estilo liceano, que básicamente sirve para guardar la casaca cuando la temperatura empieza a subir al mediodía. Si refresca y decides usar una casaca negra de marcas conocidas como Lippi, Columbia o The North Face, queda muy bien combinarla abajo con una polera con cuello en V. Sin embargo, si el clima está templado y no hace tanto frío, resulta muchísimo más atractivo e imponente andar simplemente con la polera liviana de manga larga y cuello redondo. Toda esta combinación transmite una tremenda sensación de frescura, juventud y algo de inocencia. Lo mejor de todo es que este estilo te quita años de encima de manera inmediata; si un hombre tiene 40 años, se cuida y es flaco, usando esta ropa perfectamente puede aparentar unos 25, viéndose jovial y moderno sin verse forzado.
Además, esta propuesta de moda resulta súper rupturista frente a las tendencias actuales del género urbano, reviviendo con fuerza la nostalgia de los años 2000, una época en la que recién ahora nos damos cuenta de que éramos felices con mucho menos. Mientras hoy en día lo que predomina en la calle es el corte de cabello tipo sopaipilla, muchos prefieren pasar de largo con esa onda. Ya sea por prejuicio, por la abierta discriminación que existe hacia el ambiente de los cantantes de trap, o simplemente por el temor de verse involucrados visualmente con alguna banda delictual, hay quienes deciden mantener un estilo de cabello noventero. Al final, se convierte en una forma sutil de mostrar cierta superioridad ante el "flaite reggaetonero de la pobla". Optar por el tradicional corte de cabello corto escolar, o uno muy semejante al que usan los carabineros, es una apuesta por un look formal que para nada te quita lo inquieto o lo apasionado cuando te toca ir al estadio a ver un partido de fútbol. Lo mejor de este tipo de cortes tradicionales es que te ganan de inmediato el respeto de las personas mayores y te abren las puertas de forma amigable en las oficinas gubernamentales, un detalle que tiene un valor gigante, sobre todo cuando vives en los pueblos chicos de las distintas regiones del país.
Ahora, si el hombre moreno quisiera lucirse con algo más de producción, existe otra alternativa ideal para las temporadas de primavera y verano. Esta propuesta, inspirada originalmente en el estilo más acomodado de sectores como Las Condes, hoy se comparte democráticamente en los barrios populares de Concepción y las regiones, sirviendo tanto para tirar facha en el día a día como para salir formalmente con la polola o aparentar un poquito de nivel. El look consiste en vestir una camisa de algodón oscura con el primer botón abierto, muy al estilo Giorgio Armani, la cual se puede arremangar relajadamente en el antebrazo. Esto se acompaña con unos blue jeans azul oscuro, zapatos cafés bien cuidados, gafas negras con marco de plástico oscuro y el pelo bien corto y peinado. Sin embargo, aunque la camisa ayuda muchísimo a imponer presencia, hay que tener ojo con un detalle práctico relacionado con el PH de la piel de cada uno. En los días de verano con altas temperaturas, es mucho más común ver a los hombres usando poleras de manga corta con cuello redondo por un tema de liviandad en la textura. Las camisas, y especialmente las de este tipo de marcas, suelen ser un poco más duras al tacto con la piel, por lo que, a pesar de usar la prenda suelta en días calurosos, muchos terminan prefiriendo la frescura insuperable de una polera básica.
Por otro lado, si nos metemos en la onda de la música y la cultura local, desde la misma moda rockera del festival REC en Concepción podemos rescatar el uso de los vestones de manga larga llevados con los botones abiertos. Es el look clásico que suele vestir de repente el mismísimo cantante de Los Tres, Álvaro Henríquez. Esta moda, que se pone con tremendo desplante sobre una polera básica, ayuda un montón a darle estilo e imponer respeto incluso a los hombres que son algo más gorditos o de contextura más gruesa. Para lograrlo, ni siquiera es necesario ponerse una pañoleta roja en el cuello para tirar pinta, ya que el vestón por sí solo hace toda la pega. Aunque algunos muchachos en Conce usan esa pañoleta para rendirle tributo a una mística más política o revolucionaria, si lo tuyo es ir cómodo y sin rodeos, diríamos que la pañoleta sobra un poco en este propósito; ahí tú ves si te la pones o no. Este vestón se mueve perfecto en el mundo rockero y te hace lucir con personalidad, compitiendo cara a cara con el estilo de una casaca impermeable de marca internacional. Además, el vestón ayuda mucho en la comodidad diaria, ya que los brazos se sienten libres gracias a la suavidad de la tela interior de las mangas.
Finalmente, si el amigo lo que busca es verse más varonil o resultar abiertamente atractivo para muchas nenas, la recomendación definitiva es inclinarse por el uso de las casacas tecnológicas. Este tipo de prenda exterior es ideal para los días nublados de nuestro clima y congenia a la perfección con la mentalidad un tanto aspiracional de lo que en el debate político actual se conoce coloquialmente como los "fachos pobres". Esa prenda te da un estatus visual instantáneo en la calle.
Sólo para concluir, hay que asumir una realidad: en los medios de comunicación masivos casi no existen datos ni guías de moda pensadas exclusivamente para hombres, y muchísimo menos para el hombre mestizo de los sectores populares. En la gran mayoría de los casos, el compadre común se pone encima la primera ropa con la que se siente cómodo, pero muy pocas veces se da el tiempo de moldear esa comodidad con un toque de estilo real. Muchos se visten simplemente acorde a lo que depara el día, pero pocos se preocupan de verse realmente bien, incluso cuando andan sin ni un uno en la billetera o cuando sienten que tienen serias dificultades para conquistar a una mujer fuera de su entorno. Siempre se ha dicho que en nuestra sociedad se le exige muchísimo a las mujeres para que anden bonitas y producidas todo el tiempo, pero cabe preguntarse: ¿Bonitas para qué? ¿Para complacer a un pololo machista o simplemente para sentirse bien con ellas mismas? Entregar este tipo de consejos de moda masculina podría ser el inicio para fortalecer un verdadero doctrinario inclusivo hacia los hombres que nacieron bajo un tono de piel trigueño. Es una herramienta potente para todos esos amigos que han estado históricamente excluidos de los viejos y desgastados cánones de belleza exitosa. Una cosa es la dificultad económica, el fantasma de la timidez, el temor interno, los traumas o la propia capacidad intelectual de una mente brillante; pero bien sabemos en la calle que una buena "facha" tiene el poder de tapar genialidades o de proteger grandes corazones. Es aquí donde debe existir la voluntad colectiva para pulir diamantes en bruto y sacarle todo el jugo al encanto oculto que muchas veces esconde un nerd o un perno. Al final, la mujer inteligente que acepte tener una relación con ese tildado de "perno" se terminará llevando el gran premio de la noche adentro del auto bajo la luz de la luna llena: descubrir por fin ese encanto oculto y esa facha única que el resto del mundo, por puro prejuicio ciego, simplemente no ha querido experimentar ni ver. Y en caso de que al joven le siguiera costando coquetear o seducir a una mujer en la plaza, aun con la media pinta recientemente sugerida, bueno... al menos que la prestancia ganada le sirva para sentirse seguro consigo mismo, para andar con la frente en alto y tener plena confianza al momento de salir a luchar por sus metas.





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