viernes, 9 de enero de 2026

Comentario POLÍTICO: ¿Por qué la "Limpieza" de Donald Trump cautiva a Latinoamérica?

Mientras el Presidente de Chile Gabriel Boric (Ya en sus últimos dos meses
ejerciendo el cargo) condena la invasión de Estados Unidos a Venezuela, por
considerarla una VIOLACIÓN AL DERECHO INTERNACIONAL. Curiosamente
millones de venezolanos festejaron la captura de Nicolás Maduro, y en el
exilio hubo festejos en varias ciudades del mundo (Incluso acá en Concepción)
 El inicio de 2026 ha dinamitado los cimientos de la diplomacia tradicional. Con Nicolás Maduro ya recluido en la prisión federal de Brooklyn tras una invasión a Venezuela que ha pulverizado los manuales de Derecho Internacional, el foco de Donald Trump se ha desplazado con una agresividad quirúrgica hacia su vecino del sur. El anuncio del mandatario sobre planes de ataques terrestres contra los carteles en México no es solo retórica; es la aplicación de una doctrina que entiende la soberanía no como un derecho sagrado, sino como un privilegio que se pierde cuando no se puede garantizar el orden interno.

Estamos presenciando un fenómeno global donde el discurso se da vuelta. Es la misma lógica que instaló a José Antonio Kast en la Moneda hace apenas semanas. Si en 2017 Kast denunciaba la inutilidad de ciertos ministerios como nidos de operadores, hoy, a poco de asumir, el pragmatismo parece haber frenado la motosierra de estilo Milei. Sin embargo, su triunfo en 2025 se explica porque el ciudadano común está dispuesto a arriesgar libertades civiles con tal de que un gobierno de emergencia haga la limpieza que la democracia tradicional no pudo. Este giro se ve en las redes sociales, donde jóvenes afroamericanos en Estados Unidos rechazan hoy los discursos de inclusión progre, señalando que la violencia en sus barrios es causada por sus propios pares. Es el eco de lo que Jair Bolsonaro gritaba en Brasil: el apoyo de las minorías no le pertenece a la izquierda, sino a quien promete seguridad. En Chile, el apoyo popular a Kast y al Rechazo en 2022 rompió el estigma de que la derecha dura era solo para los patrones; hoy es el clamor del Chile profundo.

Trump justifica su intención de invadir México bajo el argumento de que los carteles gobiernan el país y que la droga es una agresión directa a su población. Para Trump, esto no es diplomacia, es defensa propia. Si en un barrio alguien entra sin permiso a una casa, es Violación de Morada. Pero, ¿qué pasa cuando la casa se ha convertido en un laboratorio que envenena al vecindario? La realidad mexicana no se limita a las series de Netflix; documentales muestran a policías saludando con pleitesía a camionetas de capos en plena calle. Cuando los carteles compran jueces y gobiernos, la soberanía se vuelve un escudo para el crimen. 

Aquí es donde analistas como Libardo Buitrago han dado en el clavo: la ONU ha sido incapaz de frenar los abusos del régimen bolivariano, pero se escandaliza cuando una potencia decide limpiar la casa ajena. En Chile, el rechazo a la ONU dejó de ser un discurso tildado de ignorante para convertirse en una bandera tras los ingresos ilegales en Colchane y el hostigamiento a figuras como el Tío Kelly (Comunicador digital medio "Koncevisión") en Chacalluta. La frase de "yo estoy en mi país, ¿por qué me hace esto?", resume el hartazgo ante la intervención de organismos externos.                                                                         

La caída de Maduro, que voces como la de Latife Soto (tarotista) atribuyen a una traición de Delcy Rodríguez (tras un supuesto pacto en Qatar), demuestra que el fin del régimen no llegó por la vía diplomática que defendía el gobierno de Gabriel Boric. Mientras figuras como Jeannette Jara condenan la invasión, miles de venezolanos en el exilio celebran la libertad de presos políticos. El mundo ha dejado de ver a Trump como el payaso mediático de la película Mi Pobre Angelito (o de una pelea de lucha libre en la WF). Hoy, su figura se alinea con la de Nayib Bukele, líderes que demuestran que la popularidad nace de la efectividad. 

Si Washington gestiona esta limpieza en México, muchos en Chile verán en ello un respaldo indirecto al proyecto de fortalecer a las policías. Al final, lo que la gente busca es que el Estado se comprometa con la población honrada, para que cuando un vecino meta ruidos molestos, la patrulla de carabineros realmente haga su trabajo. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario